jueves, 23 de diciembre de 2010

Romulus vs. cold sore.

/Noto con estupefacción el modo que he tenido de avanzar a sabiendas, paso a paso, en este negocio, conduciéndome como un crío a pesar de haber visto siempre con claridad mi situación. Hoy mismo la veo clara como la luz y, sin embargo, no hay un solo síntoma de alivio./

Sanchichona drives.

Volví al primero de todos a ritmo de Human League, se supone que yo era el Mesías que salvó a gente de la lluvia y de acabar enfermos con cistitis.

Se supone que me han dejado aparcada una vez más. También se supone que debería sobrellevarlo, por eso de que no es la primera vez.



¿Qué haces que no estás aquí sentada?

martes, 31 de agosto de 2010

No te equivoques.



A veces creo que se me está dando la oportunidad de ver una escena totalmente paralela a la de mis valores, valores fantasma. Los valores de esa escena son los valores de los que reniego y he renegado siempre por haber sido criada en ellos. La escena es peor que eso. Como si tuviera un trozo de mi cuerpomentealma bañado en ellos. Puta mierda.

Mi amiga se ve pequeña y no vale con clavar los palillos en la colina, no vale con escuchar el tumulto a metros de distancia, hay que meterse. Meterse sola, no mola. No mola ni la palabra meter ni el cuerpo ni el estómago ni la última copa que te metes al cuerpo.

lunes, 30 de agosto de 2010

Hoy tengo mi Brescherelle.

Hoy lo tengo gracias a mi sobrina mayor, ha sido de las grandes alegrías del día. Mi sobrina crece. Cuando cumpla los dieciséis me la llevaré a algún sitio de viaje y escucharemos canciones pop en francés, comeremos crêpes y pasearemos hablando sin parar.

Día al que he ido al curro sin dormir, lo que se dice empalmada-práctica.

Ayer por la noche no podíamos estar mejor, éramos brillantes, verdes y no había matrícula que se nos resistiera.

No me gustan los bultos, la aglomeración. No me gusta que no haya bultos o aglomeraciones. No odio los encuentros, ni lo repentino, me hace tener un soponcio constante en la boca del estómago pero creo que cuando tiene lugar la presencia, mi plexo solar se hunde y me pongo a temblar. Odio los céntimos de euro y la confusión que provocan. Su reloj es genial. No quiero defraudarles. Quiero ir con la cabeza bien alta y poder meterme la fiesta padre entre mis costillas cada semana.

Como pasar de los smiths a los specials y mondarme en la cocina.

martes, 24 de agosto de 2010

Peinados, resinas.



Si algo me hace entender que si salgo corriendo ahora mismo me encontraría con ello, saldría corriendo. Si algo me hace entender que el despertador no es un quiste, que es mi teléfono y que por ello, no debería tener en ningún momento la ligera tentación de reventarlo, lo entendería. En realidad no sé si me iba a dar por salir corriendo o no, si lo terminaré reventando o no (no creo), no lo sé, me agobio.

Como cuando te resbalas en el hielo, como cuando piensas en resbalarte en el hielo siendo todavía agosto. No debería importarme pero me importa y así me anulo.

Si yo tuviera que buscarlo, lo buscaba. Si yo tuviera que, mataría toda conjugación.

Reviento, pero confieso que con todo, el peinado y el cuerpo se me antojan genuinos y digo que no, que no debería, que no debería, que todo es mi culpa y mi culpa son los tipos, los tipos.

lunes, 23 de agosto de 2010

Lords, bulls and papers.

El guitarreo, la falda y los falsetes acompañan los diecisiete minutos de camino. No hay ánimo de guitarreo en verdad.

Los números, chungos. La caja, cuadra. La gente, tostada, bronceada, mayor.

Soy de cartón piedra y dar los buenos días, definitivamente, no es lo mío. No muero, no estoy bien, no estoy mal. Esta mañana el café ajeno se me antojo insoportable. El vermut fue una invitación.

El guitarreo y las exoticadas de turno, no pegan, no combinan nada prometedor. Mi cama me odia.



Meleneo/

sábado, 21 de agosto de 2010

Cards & Sputnik beer.

He vuelto y no sirve, el cable sigue sin funcionar. Como dejar al feto perdido en el útero sin conexión umbilical, un artificio tras otro.

Polonia, Lucía, Águeda. Las tres en pan de oro, las tres rubias, las tres han sido tocadas.

You keep yourself out of line.

Hace unos veinte minutos en algún garito de Zam sonaba "Groenlandia", rufador.

La casualidad llegó estando yo sola, en supermecados Simply. Fue la comunión total entre dos gustos, dos golpes, dos visiones, dos dicotomías. Lo soviet y lo nipón. Los dos hermanos perdidos en un Motel de carretera, alguna carretera comarcal de Nevada. Me hubiera gustado compartirlo, pero me tengo que sentar bajo las vigas sola, quitar la chapa sola y pegar tragos largos, hasta que llegue el almohadillado. Magnífico almohadillado el que noto en la cara cuando veo que a la cadera tengo la riñonera más canalla jamás vista, el otro golpe de suerte en estas semanas.

Luego vino la fiebre, las lluvias y me quedé con las baladas italianas que sonaban en la cocina y en el coche.

Se me antojaban otras cosas fuera de la balada italiana.

lunes, 2 de agosto de 2010

No quarries.

No tengo que pensar. Me asomo a la ventana y veo con ojos de años atrás, años que ni vividos quedan. Es tarde y debería irme a casa. Nada de aventuras ni ilusiones ni números de teléfono. Me salvará el cubata anual, dentro de quince días. Ya queda todo hecho. Unas paredes azules y una luz que hace del vodka un líquido azul. La pedrería de su vestido, el corte y su forma. Lo danés me hace mirar de reojo, como quien no quiere la cosa. Quiero fermento. No llego a mi casa. Sintonizar, comer y papelear las manos. No tengo idea, no sé por qué bajo el mentón y asumo mi estancia, mis semanas, mi tiempo. Tiempo que queda entre piedra. La sensación de cagarla y ver que no está en China como soñabas, sino que está en los United States of America, bebido y con canciones de tarareo bobo en la boca. Mientras tanto, tú aqui, la canción cambia mucho. Una almohada. Me gusta el reloj que tiene mi tía en la cocina, seguro que lo compró en Bilbao, me gusta tener ese reloj en frente y saber que me tendría que ir ya. No quiero imaginarme. Las toallas raspan y todo huele a húmedo, todo huele un año de humedad. Quiero salir corriendo y es que las horas que son, yo ya tendría que estar en mi casa. Odio a esa niña griega que no sabe cantar. Los tendones geniales. Odio el cuento, la movida y el quiste que te entra al querer un algo que no, que no, que no. Un que no que te hace ver tu vida como imbécil.

Me gustan las caras, la ropa, el tema.


Shitty weeks.months.years.

miércoles, 7 de julio de 2010

No moans, no sip, sip.

Me vine de la playa con un esmalte cuyo color dista mucho al que yo pensaba que era en un principio. La tontería y el calor me lleva a hacer tiznajos sobre un folio doblado por la mitad. El folio era azul y el esmalte aussi. La creación la terminó Sánchez y está en mi casa, aqui delante. Si Durero lo ve, me mata o me ahoga con sus rizos.

Me veo con una emotividad que me relega a lo más insignificante.

No entiendo a los pulpos y en mi casa se encuentran emocionados con eso de la final. Quiero aprender, la necesidad de estar ligada a algo. Soy una desvinculación en cada uno de mis aspectos y eso me lleva a estar viendo films que me antojan una vida que ni debería figurar, como Rhomer y mis complejos derivados.

Hoy he estado viendo una película que me ha recordado mucho a Max (fallo principal y el más gordo), Cillian Murphy es muy Max en esa película. Desde que vi Desayuno en Plutón me he vuelto una interesada del señor Murphy.

La película me ha ido tragando, ahora la tengo dentro y es como que no paro de repetir algunas escenas.

Ah, vale, providencia de la semana: Estos días atrás, estando en la playa, me daba por escuchar Sonic youth. Sí, es raro escuchar sonic youth en la costa, pero los dos últimos días estuvo nublado y me daba el pálpito Kim, no quería otra cosa más que no fuera escuchar a Kim Gordon y su noise. Unmade bed, que no beds.

Esto del tránsito es matador y segura estoy de que serán las hormonas. Todavía tengo el tarareo de Death in Vegas dando tumbos de un lado a otro en mi cabeza.







Lo bueno...pongamos que podría ser quedarse de pie en medio de la habitación y escuchar a los frames, sola e imaginando que si estoy sola es porque todo el mundo está encerrado en sus casas enfermos de hepatitis.

martes, 29 de junio de 2010

Sobre Viriatos con secretos y color naranja nuclear.




Hay cientos de formas mejores para empezar un post como el de hoy, desgraciadamente hoy tiraré de neuronas.

Nunca un examen de Documentación pudo presentar el comienzo de cuatro días más prometedores que los que he pasado allí, en Z.

Z es romántica, románica, modernista, pequeña pero que te hace andar y por ello, sus mezclas son las mejores. Ay, no sé, una invitación que hace que me entren ganas de comerme a Upeland de una sentada.

En Z se ha quedado mi primer paquito chocolatero y mi primer partido televisado (con interferencias además). Se queda una casa de paredes blancas y altas, palmeritas, pan de molde de larga duración y mi aberración por las croquetas y mi nuevo buen gusto por la salsa ali-oli.

Las limas, las carreras, las botas llenas de vino, las gafas "fashion modern pero que no superan mis Gagerías de gafas", los chupitos de novata con mi almeriense más querida y mi memorión de monólogos más valorada (Upe hija, esto eres tú).

"Angels come here" mola, las hogueras son rufa-rufadoras y el contenido de nuestro carrito es más que adorable y sí, Tori también es adorable, Lovely Tori.

Mi cristo nazareno, mis cortinas y ese patio al que te asomabas sin saber si el día se presentaba nublado o no, eran superiores. Esa F en la puerta de la cocina, nuestra N balear y su aterrizaje en la esquina del Fast Foot. Globos y botellas.

Salamanca, encapotada y más de lo que yo pensaba. El jardín del más guapo y la más dulce. Hablar de sueños y el efecto de los medicamentos. Croquetas de mentira y libros de escolares chinos. Dormir en el coche apoyada en mi María de Almería con un jarrón con flores, ésa es nuestra Mari, la greatest y la most beautiful.

Luego se nos presenta el pueblo de Up, el pueblo de verdad. Un Stradivarius (faciebat más año) sin cuerdad pero que nos dejó con la boca como perolas. Maquillaje de un siglo atrás, libros, libros, libros, gatos, libros, libros, fotos de Upe con siete años y bronceada, libros, flan casera, libros, libros y una casa (no) museo que te deja freaking out.

Luego el susto de matriculación, ir corriendo a pillar billetes de bus y que rompa toda una tormenta estival. Estival que no (f)estivalera. Al final hubo desfile, agua, agua, agua, agua, minis, agua, agua, bocatería, agua, flquillos separados a causa del agua, agua, agua y menos mal que la plaza del pueblo es porticada. Luego hubo...a ver, ya. Monólogo sevillano 1.3, saltos en la cama para hacer reir a mi cristo nazareno, vodka negro del tirón-rón y María y Upe dascinadas. A mi sí que me fascinan. A continuación como última noche hubo cinco culos la mar de feos, novateo, novateo, limas de diseño y chupitos matadores pero a lo que se pilla el guto digan lo que digan. Esa misma noche la pachanga de la plaza fue mejor sin continuos viajes a México y nos encandilaron con las mejores reminiscencias rateras y adolescentes. Esa noche, ya en la cama, sentía los paseos de Upe al servicio, mi Up, mi amorosa zamorana.

Cuatro noches con remasterizaciones musicales eternas, "Love shot, shot", "Lady, hear me tonight, as we dance by the moonlight, can't you see u'r my daylight", "Sí señor, corona de cristales, tú y yo a la fiesta, toooda la noche, bailando, bailando", "vicio, vicio..", "la mano que tienes extendida...", puf, mucho y ah, of course, Gaga en un local, el local donde por primera vez en toda mi vida escuché mi canción de búsquedas y llanteo inconsolable "Todas la secuencias han llegado a su conclusión...el tiempo no puede esperar".

Algo supremo aunque me quedé sin gozar del helado, anyway me he llenado de otras formas, chupiteo sin absenteo, mezclas a horas puntas. Zamora tiene el tamaño y pulso perfecto. Noventero todo entero.

Bus de vuelta, tormenta y todo el viaje sin catar ventanilla.

Canción del viaje, sonó con esos cafés en la estación.

domingo, 13 de junio de 2010

/ Puta mierda no saber qué es (L).

Lo oigo y lo veo, no para de llover. Goterones como los del viernes noche.

El viernes noche moló frente a mi facultad, beber y escuchar druman, comer patatas, hacer chistes y llevar las gafas de sol puestas.

Moló llegar donde vivo y encontrar a Sánchez y a Sara con antojo alcohólico. Síndrome alcohólico fetal. Fuimos a nuestro útero preferido, a nuestro útero cool y ahí fermentamos durante dos horas dos cockteleras de algo llamado Masterplan que nos machacó.

Ahora comento eso de tener una edad y recordar lo que hacías con otra. Supongo que hay muchas cosas que superan a la noche del viernes, nos faltaba Belu, a la que extraño horrores. El caso es que cuando estuve sola en la barra que Sara se fue a potar y Sánchez con ella, osea que me pierdo, estando sola en la barra, como iba contando, recuerdo que hablé con el camarero algo sobre Interpol. Mis malos recuerdos asociados a la voz de Paul líder de Interpol. Recuerdo los dos jóvenes, sus cigarrillos y su invitación.

Recuerdo regalarles lo que quedaba de la cocktelera número dos y salir fuera. Al salir fuera encontré a Sara en el suelo, echando la rava maravilla y a Sánchez sentada apoyada en un coche bebiendo gotas de lluvia. A casa de la de verde. La de verde es una santa. Algún día comercializaré camisetas.

Era de madrugada, llovía, Sara rebozada en su propia mierda y yo con una cogorza que ya llevaba de tiempo atrás. Llovía muy fuerte como está lloviendo ahora.

El caso es que luego salieron los chicos y me ayudaron con Sara. En un húmedo paseo de casi dos horas, logramos llegar al portal de mi casa. Se quedaron a dormir las dos, mis sobrinos estaban dormidos en la habitación de al lado.

Sara se desnudó, se puso un pijama y se quedó dormida como los romanos.

Sánchez es primorosa y Sara hoy nos sorprende preguntando qué coño significa (L).

Es superior y yo estoy algo perdida. Mañana temo el viaje y el paseo. Me encantaría ser Joanna Newsom y tocar el arpa. Tocar el arpa ahora mismo que llueve con más fuerza.

Me encantaría verla perdida, tragándose el cuchillo, tragándose sus bailes. Odio agosto y mis imposibilidades.

No sé, hoy ha salido en el aleatorio de itunes antes de comer y me ha hecho muy feliz. Me acuerdo de cosas, de mi pelo largo, de Toronto, de cuando escuché enterito por primera vez "Let go" con quince años, de mi primer fib, Nada Surf fue mi primer concierto en mi primer y (no) único fib, me acuerdo no sé, me acuerdo de muchas cosas y sonrío a medias.

domingo, 6 de junio de 2010

Estraregia cero.

Veo que al éter le gusta Wenders y yo muero por Sam Shepard.

Me encuentro en la parte de atrás de la camioneta comiendo queso de la vache qui rit. Me encanta el espacio, las nebulosas y hacer teorías de palabras cortas sobre qué será del Sol o qué será de Venus o qué será de Plutón si de verdad cae en el olvido. Plutón me da pena. Yo soy muy Plutón y Plutón es semejante a Paris, el Paris de Texas. Son semejantes por eso de su problemática a la hora de aparecer en los mapas o en los libros. Por eso de su problemática de resultar agradables a la gente.

Soy un niño rubio abandonado, con sábanas de Star Wars y con una madre rubia oxigenada con un coche de color rojo. Estoy perdido y cuando me atraganto otra vez, me quedo en la cama cinco o quince minutos más hasta que termino quedándome dormido otra vez.

Yo sé a que le huelen las manos y sé que esas manos ya no son cosa mía, supongo que mejor.

Dum Dum Girls es algo genial. Ayer estuvo bien que se viniera Sánchez, estuvo bien saber que venía la policía por detrás antes de que empezara a cantar por la ranura del buzón de aquella puerta. Estuvo bien.



jueves, 3 de junio de 2010

Overwhelming.





Es genial pensar que he ganado la guerra contra los mataderos en un sólo día. He estado bien puteada, pero me lo he tragado y creo que no lo he hecho tan mal.

Es el primer post del mes de junio. Hace un año estaba escuchando The Clash.


Es como imaginarme las veces que he dejado mi olor entre ésas sábanas. Me dan pena las sábanas, me las imagino en la lavadora, sé que ya han estado en la lavadora y sé que yo me he extinguido, mi olor. Me he extinguido y yo he cambiado hoy mis sábanas.


Ando despistada supongo. Descubro cosas nuevas y me gustan, me hacen gracia. Odio madrugar y no quiero un mañana como el de mañana, viernes después de puente.

Me apetecen colores y una amiga que no tenga tanta obsesión con las piscinas municipales, una amiga que le guste mi farranda, una amiga como Romy o como la chica del tippex, que han resultado ser muy parecidas.

Esto es contraproducente. Me doblo como una Electrocute. Ouh, overwhelming!/

lunes, 31 de mayo de 2010

Sin teoría salvaje.

Quiero Las teorías salvajes de Pola Oloixarac, pero cuando llego a la tienda se me olvida el apellido, me lo invento y lo doy mal. Da lo mismo, soy retrasada y estoy aqui enquistada para los restos.

Para los putos restos.

No es que me joda que se me queme el bizcocho o la mierda que sea. No es que me joda, no, es que me duele. Me duele y me repatea. Quiero que me pegue, bien fuerte, hasta tener la piel almohadillada.



Ahora sólo quiero noche, recortarme y pillar Las teorías salvajes. Tampoco quiero recordarle y revivir los "pluncks" en el estómago y en la garganta. No quiero a nadie.

Quiero metales, cerveza y shoegaze.

martes, 11 de mayo de 2010

/ just enough to get you fucked up.

Ya me hubiese cundido más si hubiese terminado uno de los malditos libros.

No quiero soniquetes de estilo hard.



Hoy he paseado por el pasillo de casa con el café de las 18.40 p.m.


Hoy en clase, gracias a Maria Goma de Borrar, he probado por primera vez un rosco de anís. Creo que voy a enmarcarme una foto con Upe (sí Upe hija, ya que me lees...y ya que me quieres tanto y eres correspondida).

Quiero irme y el viaje a Benicanallada está prácticamente organizado. Tengo el picor de la desvinculación demasiado vivo.


Sin notar bultos.

sábado, 8 de mayo de 2010

La Merche sufre mucho, la Merche es una santa.




Quien quiera que sea esa tal Merche, hoy ha caído como tema en la sobremesa. Estaba sentada cuando se supone que empezaban a hablar de ella, cuando contaban su historia. Yo no sé en qué pensaba, tal vez en Documentación, en la práctica, en los apuntes de Historia, en X, en que esta mañana se han gastado las pastillas para la alergia. No sé, no sé en qué pensaba y sólo he escuhado eso de que la Merche sufría y que era una santa. Creo que su hijo se murió de sobredosis, pero no les conozco ni sé de qué parte de la vida de mis padres han salido. Me ha dado pena. Yo no me considero una santa.

Este post debería ser escrito a la noche. Como casi siempre que escribo un post aqui, pero es sábado y escribo recién comida, con la sangre en el estómago, así las incongruencias me las perdono de mejor forma.

Ayer vi una maravilla. Han tenido que pasar más de dos años para que esa devoción que yo sentía por alguién que cantaba sobre el Mesías y sobre lo divino, se convirtiese en madurez de oído con diecinueve. Me llegó. Nunca he visto una Justine mejor remasterizada. Nunca unos puntos y unas rayas de color han sido tanto. Pero no puedo estancarme. Tengo un hueco dentro que entre mis paredes me marea. Cuando salgo desaparece, se va, no existe y parezco alegre. Cuando me encierro el hueco aparece y duermo mal.

Haber dejado las cosas a medias no me ayuda. Ahora el único consuelo que tengo es que en menos de un mes puede que todo haya terminado. Que se mejore Kevin, que se mejore y que no se hunda. Que X desaparezca de una puta vez porque el sábado noche me envenenó como una gilipollas.

Tengo que buscar un trabajo. Tengo que buscar mil papeles, preocuparme por otros tantos y todavía pensar en alguna cosa más. Puta mierda.

No aguanto. No son los exámenes, estoy sorprendentemente tranquila, pero me voy. Me voy y me caigo y no quiero escucharles. Ni verles. Ni encerrarme para evitar las críticas. Quiero que pasen 50 meses de golpe. Quiero encontrarme un poco sabiendo que en el fondo me vomitaría encima. Soy asquerosa y tengo un morado en la espalda, me vomitaría entera. Odio los macarrones. Odio el chorizo. Me vomitaría entera.



No para de sonar, lo único que me conecta a estos días.

miércoles, 28 de abril de 2010

Getting emotional II.

Tan difícil como ponerse guapa, sombrearse los ojos, lavar las medias sin romperlas, elegir una hora, un apartamento con vistas a la costa y pensar en un nuevo sabor de chicle para no terminar aborreciendo la fresa ácida.

Todo esto estando sobria, sola y sin nadie para que me abra en canal, metafóricamente.

Me duele que esté así. Tampoco puedo ocuparme de los egoísmos de cada cual como si fuera algo que me afectase. No quiero que me afecte. Sé que habla inglés, yo no lo hablo bien pero sí mejor que los sujetos nº 89 y nº 3.

También me gustaria que mis entradas volvieran a ser largas y llenas de frases mal estructuradas, de esas que hacen que la gente termine sin entender una mierda. De verdad que me gustaría. Supongo que si estos días se toman como un regalo a vuestro entendimiento, podriais sentiros mejor mientras a mi se me ocultan más las costillas. Soy un puto cardo. E Ian es sagrado, no soporto las faltas de ese tipo, me hacen ver carencias. Que bailen al ritmo del último hit, yo no. Este fin de semana salgo, para hacerme un favor.

El funcionariado de universidad es lo peor. Me duele dentro y no hay Testamento que lo cure, aunque la carta de San Pablo a los romanos ha cambiado las cosas, ahora espero hasta llegar al 15 para poder respirar bien. Puto hit pre-veraniego-primaveral.








Puto asco de temazo.

domingo, 25 de abril de 2010

Cerrado.




Intento dormirme antes, metiéndome en la cama pronto.

La sábana no da más de sí y no me siento capaz de girar el cuerpo una vez más.

No aguanto y me tomo un algo,

diciendo que si algo tiene de bueno Fausto

es la facilidad para encenderle y apagarle, a cualquier hora

y con cualquiera que sea el tropezón en la garganta.



Domingo, entregas y desgana. Mañana a las seis en pie. Me duelen los ojos y

las piernas. Tengo que acelerar con el blog de prácticas. Mañana me pongo.

jueves, 15 de abril de 2010

N. Merchant.

Recuerdo a Natalie, a Roche. Mis vueltas a casa compartiendo mi tiempo con ellas. Ahora estoy aqui, bien o mal sentada.

Ayer les vi. To-das, nunca he vivido un set list tan generacional, bueno alguna se dejaron. Pero hubo tres o cuatro momentos que fueron lo mejor y lo peor. Tocaron en un día 14.


Los viajes de vuelta casa me enferman. Estoy enferma. Odio haber llorado a Mónica. Odio estar en casa y tener la boca tonta, los dientes juntos, la piel irritada. Detesto eso y mil cosas más.

Hoy mi sobrino jugando al fútbol se ha hecho daño (mucho) en la rodilla. Estoy preocupada, esta semana mi sobrina mayor tiene competición en San Sebastián y no la veré, pero es una valiente, sé que hará todo como debe. Mientras tanto, me preocupa demasiado mi sobrino y su rodilla...estar en reposo no le será nada fácil. Mi pequeño Alfonso X. Mi querubín.

Bueno, mañana madrugo. Creo que Sánchez asoma bien, ahora nuestros martes se convierten en jueves. Aunque no sé yo si el sábado pasado se podrá repetir.

El sábado pasado le robaron el teléfono a mi madre en Ikea, para variar. Al volver a casa salí con Belén a tomarnos un algo, Salitos y Mojito fresa. En eso que aparece "misteriosamente" Sarenca con el amoroso. Se nos unen y Sarenca se pide un Morito, yo sigo riéndome del nombre. Belén veía el partido o al menos eso creía, pero llevaba una torrija de nivel 3, nada llamativo, vaya.
La noche da un golpe cuando salimos del garito 1 y nos dirigimos al garito 2. Belén se va a su casa, Sarenca conduce. Sarenca conduce y escuchamos música de Sarenca, llegamos a un descamapado, quinqui descamapado y vamos al garito en cuestión. Una coc.telera de mojito, una caña, baños de color rojo, azul, futbolín, barril como sofá, cigar por aqui por allá...terminamos en un Kebab. Sorprendente lo tarde que cierran los Kebab en mi pueblo y aún más soprprendente mi capacidad diplomática para mantener un hilo conversacional con alguien que me está intentando timar. Dios, qué divertido, adorable mi amigo el moreno, a ver si voy a verle otra vez.

Moló mucho el juego de vuelta a casa en el coche de Amparo (madre de Sarenca), jugamos al adivina qué canción es. Javi la divinó, Sarenca no porque iba conduciendo, que si no te digo que se la sabía, me mondaba. Kortatu a tutiplén.

Llevaba sin salir mucho tiempo, estuvo bien, muy teen. Aunque ahora sigo llena de tropezones, tengo cita el lunes y entrega el martes, la fiesta.

domingo, 4 de abril de 2010

Es lo que tiene (y deja de tener) el ruso.

Y en cierto modo es lo mismo que tiene el noruego, el árabe, el chino y el portugués. Y qué hacemos, nada. No importa.

Ves que tiene razón tu madre cuando dice que el salón necesita un golpe de pintura porque las esquinas ya empiezan a oscurecerse del blanco al sepia.

Todo necesita un clareo. Daría lo que fuera por no volver a madrugar el martes. Ni el miércoles, ni el jueves, ni el viernes.

Pongo la calefacción, envuelvo las torrijas que sobran, hago empanadillas y me doy cuenta de que los sobres de hojaldre son un gran invento. He cambiado mi gusto relojero. Ayer cené con mi hermano. Odio el periódico, casi no he hecho nada y estoy más aburrida que la princesa de Darío.

Con un poco de suerte y si a mi ingeniera favprita le ha bajado la fiebre, hoy hacemos una de mojitos.fresa, adorables mojitos, llenos de tinte sólo para nosotras. Porque no se puede olvidar que el mojito.fresa no aparecer en la carta. Echo de menos también nuestras noches de Salitos o daiquiris. Tengo mil cosas en la cabeza y cada una es más estúpida que la anterior. Todo porque creo que la he vuelto a cagar, porque estoy perdida. No sé, ya no es miedo lo que tengo, simplemente veo que no tengo ganas. Quiero llamar y que me llame, pero las pautas que le he dado a seguir va a hacer que la mitad del juego sea imposible y que la otra mitad, que recae en mí, se vea frustrada como un aborto canino.

Más o menos o menos más. Pero estoy en la mierda, en la mugre como diría Julien.
Tengo que mentalizarme de que no puedo permitirme cagarla más veces. Ya no hay red que me soporte, que me una o que me separe. Tengo que dar el giro y esperar lo que tenga que esperar, pero antes de dar el giro tengo que llegar hasta el siete y cuando lo pase, me marcho. Donde sea, como si me voy a la azotea, me lo suda. Pero me marcho.

Y dejo de pensar en columnas que no me gustan, en encuentros sin coordenada y en quebraderos que me dicen que me he equivocado, que me conduzco mal. A veces tengo la sensación de ser un niño en el Amazonas o en el Gobi, un niño que se ha enseñado a sí, un crío que se guía por golpes de intuición, por números o nombres. Un crío estúpido que usa los cuchillos de forma diestra y no zurda, un crío que se santifica como los ortodoxos, que le encanta ver Barrabás y perder el tiempo en la Biblioteca Municipal dando vueltas.

Hoy me he dado cuenta de lo genial que era esta canción y del muchísimo tiempo que he estado sin escucharla. Esta mañana la he redescubierto en el tablón de una compañera de clase. Es tan grande que me quedo sin palabras. Es un halago el entenderla según su parecer. Es una sonrisa para mi que ella la haya captado en algún momento, sin importar cual fuere, anterior a esta mañana, a estos días. Días en los que ya digo, estoy abandonada.

Sé que los clásicos siempre quedan, sé que a ellos les tiene que gustar Matisse. Sé que me pierde. Son el momento y tampoco es que yo haga mucho por mi. Me ha emocionado mucho, es genial para el rincón horizontal.




Escribir a estas horas de la tarde no me cansa, me siento muy matinal y son casi las cinco de la tarde. Yo sigo pensando que es la canción. Al periódico right now y ahí no hay canción que me cure.

martes, 30 de marzo de 2010

"Eres una sola"/ ¡Buh!

Hoy he perdido la cuenta de los céntimos que hay en mi cartera. No es nada bueno, porque veo que la cartera está hinchada de esferas cúpricas, y ya aventuro que lo digo mal. Pero bien, llevaba tiempo sin pasarme, he tenido tiempo de sobra. Estoy bastante mermada. No quiero hacer la reseña. Me han colgado el teléfono dos veces.

Cuando alguien me dice que le voy a matar a disgustos me desmorono. Me desmorono y me siento una lunática porque creo que el disgusto soy yo, yo misma por dentro, que apesto a disgusto y es algo que pienso desde que tenía siete u ocho años. Siempre que alguien esté decepcionado sé que va a estar decepcionado conmigo, sé que doy razones. Sé que lo odio y sé que me atraganta durante días enteros. Me duele y no duermo.

De todos modos hoy veo que el disgusto me lo he dado yo, al igual que lo hice dos años atrás, este verano, este septiembre, este octubre, este 2010 y hoy. Cada vez tengo menos soporte y veo que me voy, que lo dejo todo.

Cuando yo en mayo no me veía convencida no me equivocaba. Nunca he extrañado tanto el color salmón.

Me jode, más que nada, porque siempre pensé que las cosas feas y yo hacíamos juego. Me jode también por otros motivos, pero no tengo ganas de empezar a meter "sinsentidos". Completamente perdida. Ya no quiero, ni me sale agradar a nadie más.

Y no tengo ni puta idea de para dónde tirar.



Hay un 14, Claudio es un nombre genial, seguro que su madre era de letras, seguro.

viernes, 19 de marzo de 2010

Javla Lebb!

He conseguido el itunes o.9. Tengo descolocados todos los discos de la rockdelux. Me está mirando Morrisey, no sé qué he hecho para no enterarme.

Me quedé sin Dolores. Instintivamente fui a ver a Eleanor. La fiesta, vaya.

Los 19 bien. Ya no soy creativa ni poniendo nombres.

A partir de hoy las entradas de este blog serán escritas en Fausto.

Fausto es un arma que no sé manejar y como decía Pablo a Ángela en Deprisa, deprisa, "las armas las carga el diablo". Dios, me siento súper Paco Martínez Soria con estos instrumentos, pero es muy bonito.

Las remasterizaciones nunca fueron buenas y no sé yo si la estoy cagando de lo lindo. Belén, la profesora que tenía de Documentación Informativa este año se fugó a México a principios de febrero. Se fugó tanto que parece que no va a volver, que lo deja todo por Ciudad Juarez, por Distrito Federal, por los gases, los mariachis, por Guadalajra, Monterrey, los ponchos, las paletas de Chili...y algo más. Pero dentro de su fugacidad ha decidido colgar las notas del parcial de febrero en el Campus en el día de hoy.

Nada más terminar ese exámen fui a ver a Paula antes de su viaje. Ha sido una nota buena la que he sacado.

No sé. Hoy he comido pollo, en casa de mis abuelos. Mi abuela me ha dado unos libros para aprender alemám. Ya ves, como para aprender alemán a estas alturas. Lo cirílico me llama, el alemán... bueno.

No aguanto las tonterías de la melenas.

Pero bueno, bien, mañana saldré a dar una vuelta. Puede que no. No paro de escuchar Blur, no paro de pasar música de Luciano a Fausto.

Con algo de suerte las cosas salen bien. Con un golpecito aleatorio más, por minúsculo que sea, las cosas se pueden joder. Pero me agarro a la opción A, eso de con algo de suerte.

En el aleatorio del itunes hará como media hora salían Los campesinos y los campesinos me recuerdan a las anginas que tuve en las navidades del 2007 al 2008. Tener anginas estando de vacaciones en esos momentos, era rufador.

Tengo un problemón con lo de dejar al personal a medio hacer. Pero problemón, ayer me reía mucho, esta mañana me dolía el cuerpo entero. Ayer me quemé y no me he dado cuenta hasta esta tarde-noche al volver de casa de mis abuelos. He hablado por teléfono con mi tía Raquel, sí la de Londres. He prometido escribirla emails, mandarle recomendaciones y fotos concretas. Ella en dos semanas se va a Goa. Súper. Pero como ella dice, "Sobrina, que todo llega". No, no llega nada.

Experience me encantan. Estoy un poco perdida, pero me hace mucha gracia eso de los geles, pensaba que eso se limitaba a determinado tipo de relaciones. A determinado y concreto tipo de relaciones.

Justine y Damon se querían. Seguro que eran muy profundos. Puta mierda.



Aqui los fallos no son aleatorios, si pasan, pasan por algo. Y ayer el metro de la linea 6 era un metro número 14 y a veces, veo a alguien leyendo Kerouac.

Esto no es nada serio y me da que se está poniendo muy de moda.

miércoles, 10 de marzo de 2010

La tecla f5 tiene una media luna recuadrada.

Sé que tengo en la cabeza cosas geniales. Alicia en el país de las maravillas, de pequeña me encantaba.

Fui el domingo al cine con Moni a ver I'm not there, menos mal que fui con ella, menos mal. Es genial, todo lo que sabe y lo poco que le gusta que blasfeme, sus formas de regañarme.

Ver I'm not there me recordó mucho a cuando vi Control en la habitación de Sánchez. Explicándole cada canción, metiéndome con Debbie. Ian era un fuera de serie, aunque reconozco que la mayoría de las veces que escucho el love will tear us apart en cualquier garito, me pongo mala. Es un temazo, pero para mi está enlazado a movidas varias, movidas que una no quiere recordar en ningún garito, por muy pletórica o bebida que esté.

Ahora, me da a mi que me quedo sin Dolores. Sigo sin entrada. Y tengo el libro este que solamente me está siriviendo para decir "Te odio Millán, te odio".



El otro día, sábado, en mi casa me jodieron viva. Llevaba pensando en Nixon desde el mismo martes que me compré la Rockdelux de marzo y vi que tocaba el sábado. Pero se me truncó entero, me metí en la cama sin cenar y el domingo tenía ganas de ver algo doloroso, algo como documentales depredadores. No importa, sonaba Groenlandia. Mientras que suene Groenlandia lo que duele parece doler menos, acompaña el berrinche.



El lunes me puse a ver Kika y ya no me hace gracia Rosi de Palma haciendo de bollera de pueblo manchego. Pero bueno perdí dos horas de mi vida en volverla a ver.

Hoy en metrodemadridvuela, casi vuelvo a tener otro disgusto.

No debería llegar mayo nunca. Estoy muy en la mierda. No veo el momento. Tengo que cortar dos cables. Dos y para siempre.

Aguantarla y oirla hablar está siendo en los últimos días como estar sufriendo los primeros efectos desencadenantes de una sobredosis de barbitúricos.

La pierna izquierda tiembla. Damon es lo que toda mujer blanda al tacto como yo quiere.

lunes, 1 de marzo de 2010

Hoy marzo. Hoy un cumpleaños.

Neatstitch. Hoy hace un año que de una tarde de disgusto nació mi North Junction y yo me recreé bajo ese pseudonombre de neatstitch.

Sí que veo el cambio. Todo ha cambiado y mucho. No creo que ni la mitad de las cosas hayan seguido su curso. Al menos el curso que yo pensaba que tenían que seguir. No me duele, ni me jode, a pesar de que las consecuencias han sido en gran parte nefastas. Pero digamos eso de c'est la vie.

Lo peor es recordar el nudo de garganta que tenía tal día como hoy hace un año, aproximadamente a esta misma hora. Domingo uno de marzo del 2009 por la noche. Noche que me acosté sin cenar. Recuerdo perfectamente que fui al a Tirso de Molina, al rastro, esa mañana con Sánchez, Sara y su novio, Javi. Sánchez y yo nos compramos una palmera de chocolate y volvimos solas a casa antes de la hora de comer. Sara y Javi se quedaron por el centro, porque Javi pillaba el bus de vuelta a Valladolid esa misma tarde.
La mañana de ese uno de marzo moló. El sábado anterior nos fuimos al Anfi, con la juventud del Atenea, a beber sangría y contar lo bueno, lo malo y lo peor de nuestro 2º de bachillerato. Pero sigo contando...la mañana de ese uno de marzo moló, la tarde me dejó rota, partida, desperdigada en cuatro trozos. Y uno de esos trozos quiso meterse en blogspot.com y crear esto. Esto que hoy cumple un año. Todo ha pasado muy despacio, muy rápido.

No se puede decir que haya mejorado nada. Sigo buscando o bueno, puede que haya dejado de buscar y no me haya dado ni cuenta. Tengo lo que quería y lo que no.

Cada vez hay menos cosas rufadoras. Y dentro de poco llegan los diecinueve con sus canciones lánguidas.No pienso hacer countdown como se me ocurrió hacer el año pasado para mis dieciocho.

Mi North Junction está sin dientes pero hoy empieza marzo. Hoy ha habido test de actualidad. Hoy he vuelto a casa en metro con Tere. No sé qué debería hacer. Hoy a la profe le sangraban las manos. Yo no sabía lo de las buenas medidas sísmicas. De verdad que no. Hoy no empiezo nada nuevo y sé que hoy dormiré mal. He dejado el puré en el plato. Me he comido demasiadas mini palmeritas de chocolate por la tarde. Tengo mi entrada para Muse, mi compañera Alix o Julien*, me la ha traído hoy ha clase. Quiero verles de verdad que quiero y algo em dice que va a ser rufadora aunque queden tres meses y algo más.


Hoy no ha parado de sonar esto:



Nothing ever, ever goes my way.

No prometo que vaya a ser el último de Placebo este mes. Pero es una putada que no me deje poner el video bueno de esta canción que tiene monopolizado los putos de EMI records.

domingo, 28 de febrero de 2010

Penúltima secuencia.



Después de haber estado los últimos meses sufriendo por materias varias, a partir de hoy todas mis fuerzas han de concentrarse en ella (la de la foto), Silvia Grijalba. Me motiva mucho hacerme a la idea de que puede que la pueda llegar a tener a un palmo de mi. Estaré en el limbo lo menos posible para centrarme. Hace un año diría que querría ser como ella. A día de hoy ya no tan obvio, pero significaría mucho, me haría rebajar el aceite del tarro. Me motivaría más que leerla, el tenerla delante.

Estar desde entonces sin gran idea de lo que pasaba ni fuera ni dentro no es bueno, no ha resultado ser bueno. Luego hoy sales a la calle y te das cuenta de que "ya no hace tanto frío", que todo lo que pensabas hacer del viernes a hoy "no ha resultado" y tal vez además de cambiar por completo tus prioridades, tienes que replantearte en verdad muy a fondo a quien si y a quien no tienes al lado.

El blog de práticas está abandonado. Hoy casi me lo cargo sin querer. Porque odio las complicaciones, para mi el wordpress es lo peor que se ha parido en el mundo blog. Esto lo digo ahora, que tal vez en dos meses estoy que me muero de gusto cada vez que tenga que abrirlo, pero vaya, lo dudo demasié.

No tengo una justificación pero reconozco que pierdo mucho el tiempo. Tampoco es que lo pierda, creo que no puedo aprovecharlo. Pero eso de no poder ya me empieza a marear, porque sí que quiero pero veo que no puedo querer y en verdad es así, estoy acojonada.

Tengo un nudo. Bien gordo el nudo. No es que esté exactamente sola. No lo estoy. Pero me veo y me siento sola más veces de lo que siempre he considerado normal. Y en nada mi North Junction (tú, vaya...esto) cumple un año y las cosas no siguen siendo iguales, pero desde luego no han mejorado.

Hoy he comido pollo asado con patatas. Ha venido mi hermano con Candelis. Hoy ha sido el primer día que me ha vomitado encima un "bebé". Y creo que eso de que me potase encima ha sido lo más divertido en los últimos cinco meses.

Ha sido muy divertido. La pobre ha echado el mejunje encima mía y se ha liberado. Los bebés después de potar suelen llorar, mi sobrina no, me ha echado toda la rava y se ha quedado calladita, calladita. Yo me he empezado a partir de la risa por eso de que se hubiese quedado tan en paz.

Ayer estuve en casa de mis abuelos, despidiendo a mi tía Raquel que hoy partía de vuelta a Londres. Después del café, empezamos a preguntar a mis abuelos su historia de amorosos, de novios, noviazgo. Da para mucho, fue un sábado después de exámenes muy familiar. Desconecté.

Mañana no quiero ir a clase. Ni pasado. Ni nunca. No quiero esforzarme más. Quiero un tunda. No quiero que me llame, auqnue luego me entre un tipo muy tonto de "alegría" cuando lo hace. Pero no quiero que de pie a que me exponga más. No quiero saber nada. Yo solamente sirvo para comerme por dentro y sólo con pensar en una figura más, pensar en tener que contar todo lo que llevo encima a una figura más me haría romper el tablero en el que llevo jugando desde hace años. Y no es buena estrategia, me jodería viva. Además Turner está muy guapo, pero realmente guapo con greñas y no me gusta nada verle tan...¿guapo?

No quiero salir, no quiero quedarme dentro. No, no, no, no, no, no, no, no, no, no.

Sería una noche de Groenlandia, pero no. Groenlandia es superior a todo esto. Son días de Joy division. Días de borrar a gente, de buscarla también. Esta mañana la he vuelto a escuchar. Era la quinta en el top 25 de Constantino. Me entran ganas de sangrar por la nariz. Siempre que veo a alguien sangrar por la nariz me acuerdo de esta canción. Me acuerdo de Max,este fib, sus ojos verdes, su camiseta morada, su nariz sangrando y yo ahí, fascinada como si me estuviese regalando algo y lo único que ocurría es que no paraba de sangrar por la nariz. Me gustaba mucho.



jueves, 18 de febrero de 2010

Hacer a un tiempo dos cosas.



Ni si, ni no, ni no, ni si. Nino.nino.nino. Vale. Estaba enfrascada, me he comido un bocadillo, he tanteado las fichas, compruebo el correo una vez más, me vuelvo a levantar, me vuelvo a sentar y sigo enfrascada.

Lo que pasa es que yo no quiero, ni puedo, ni me veo con ganas. Me sepultaba en un 12 de agosto eterno. Y lo digo odiando los 12 de agosto.

No me duermo, mañana no voy a clase, se puede decir que "casi, casi" no hay clase mañana. Ya tengo la lista, tengo que pasar. Veo que no empiezo, que en siete días estaré fina. Todo de golpe, sin vaselina.

Ahora, mi hermana está en la habitación 114 de no sé qué hospital. Un 14/ mi hermana/ motivos. No pega nada bien. Mañana viene mi tía Raquel y no sé si la veré con toda la que se ha armado.

Yo creo que con un empujón podía intentarlo otra vez. Pero son demasiadas consecuencias y mi cabeza en gran parte está limitada al día 26. Como leer tres frases de Jacques Mandelbaum. No me gustan los vampiros. Ni nada. La temporada no va a ser prometedora.

Pero tengo tres cosas en las que centrarme y una por encima de todas. Huelo que me pierdo. No me gustan los huecos. Me joden. Me han jodido.

Podría tener más decoro. Hoy después de comer me ha gustado el programa, los fantásticos son geniales. Es como pasar revista, como que todo vuelve. El 2009 concentrado en la presencia de cuatro o cinco personas. Cada uno de un momento diferente. De marzo, mayo, junio, septiembre, octubre, noviembre, diciembre.

Y luego todo vuelve. Me enfada que se acabe. Es como cuando ves en las pelis el topicazo de llorar en las duchas y piensas "pues vaya de la playa". Y bueno, pues vaya de la playa. Yo me he equivocado tantas veces llorando en sitios en los que no tenía que llorar que no sé si no me estoy faltando a mí misma criticando el topicazo de las chicas que lloran en las duchas.

Hoy he visto un poco Hotel Tívoli. Me gusta Bilbao, no sé si volveré antes de verano.

Luego, en mi blog de prácticas hablé el otro día de This is England, la echan en cinemateka este martes que viene a las 22.15. Antes echan Lo que sé de Lola, a las 20.15.
Yo la vi este verano y me gustó. Pero la importante es This is England. A mi me parece conmovedora, la vi en septiembre un domingo que libré por la mañana de la papelería. Me gustó mucho. Mañana echan Las mantenidas sin sueño, que fue la primera película que vi cuando me corté el pelo en julio del 2008. Y debería intentar verla, porque quería comentarla en el blog de prácticas y no la he podido encontrar. Como sé que Belén y Sánchez no tienen ya exámenes, me leen y tienen la cinemateka, pues para que os pongais a verlas.

Ahora mismo me ponía a ver a Jimmy. Y me he vuelto a quedar sin audio. Montañas de basura.

miércoles, 17 de febrero de 2010

This occurs when someone manipulate symbols to stimulate meaning in others.

Vuelve a haber pájaros en la terraza del patio. Mi habitación da al patio. Los pájaros hacen mucho ruido por la mañana. Y aunque esta mañana he dormido hasta tarde, me han despertado. Putos pájaros.

No había café hecho esta mañana a las 11.10. Solamente desayuno cuando me levanto cuando me apetece. Me ha jodido no tener café. Me jode que me haya hecho esto. Esta última frase no tiene nada que ver con el café.

Hoy he visto de nuevo Permanent vacation. Ha sido mi desayuno, ja-ja. Jarsmuch, uuuuhm.

Sigue sin saber leer. Ni letras. Más primas. Cumpleaños de la otra. Primer año de edad. Buah, es que le daban por culo a todo.

Putos pájaros. Y lo veo mal, como siempre. Tampoco hago bien nada. Me he quitado una. Mañana a volver. Tal vez así piense menos. Tal vez así me enveneno más.

No sé tomar la determinación. Es que ni la veo asomar. Tampoco debería.

Le pire, que tengo a gente por todas partes, que no sé tratarla. Cada día tengo un rumbo diferente. M.C. está quedándose seco. Y ayer hablé de This is England en Alternatiqué. Me gustó mucho la peli, pero creo que la he echado a perder dedicándole una entrada tan nimia en ese blog de práticas. Blog en el que a duras penas sé defenderme.

Hoy me dice que puedo empezar el paso número 2. Me acabo de quedar sin mini.palmeritas de chocolate.

Hoy han citado a Gavin en una serie. Ayer pensé en ello otra vez, me hace gracia, los acordes son geniales. Ian. Pam-pam. Lose the feeling, take the shock away.
Todo junto, una lavadora centrifugando.




Me va a tragar.

viernes, 12 de febrero de 2010

This mystery only leads to doubt.




Como tenía que ser. Yo soy el palo que se adapta a los horarios de todos. Y sé que todo esto tiene que ser devuelto, compensado. La balanza se hunde, se va a la mierda, para luego ser descubierta por submarinistas alemanes en el Mar Negro, así como una escultura de Afrodita en bronce. Una Atenea con su balanza. Bien puesta, bien jodida, con caracolas y mugre en el hueco aúreo de sus axilas en plácido ángulo.

Bien y ya corto. Hoy he estado en la facultad. Ha estado bien, ha sido extraño. Me he comido un sandwich mixto. Ahora echan Héctor en la televisión. Me parece que es sin cortes publicitarios.

Mi desencanto está supurando. A borbotones. Mi cuerpo me tiene asco, yo lo veo todo que no va a llegar. Si me ahoga que me ahogue bien, del todo. Esto no. De verdad que no, no quiero.

Estaba en la mediocridad y no veía que en cierto modo despuntaba. Siempre despunto del modo incorrecto. El resto no valora lo que yo veo, tampoco lo muestro. Pero yo capto la sintonía. Y sé perfectamente cada paso.

Sé que el 20 del mes que viene estaré aquí mismo. Sé que las piernas no se abren. El codo izqueirdo seguirá doliendo. Sus voces seguirán despuntando y todo será decirme cualquier tontería y ablandarme y ver que en el fondo tengo que servir de algo, que en el fondo hay algo que es lo que em hace retroceder siempre, sin saber porqué, sólo pensando que hay un afecto infinito en tales actitudes. Pero no, cada uno mira lo suyo, entonces em acojono y veo todo sin fundamento y no quiero ni puedo dormir. Yo a veces lo hago, sólo a veces, cuando me empeño en hacerlo es peor.

Que me ahogue, que me ahogue ya, que me ahogue bien.

Hoy he visto Once, justo cuando quedaban menos de veinte minutos de película han decidido quitarla porque empezaba una película que ella quería ver en otra cadena. Y pasa que todavía estoy imaginando el final.

Y mañana no la veo, era la ilusión de la semana. Esto me supera. Como acabar de recibir una auténtica pedrada en la cabeza.

jueves, 11 de febrero de 2010

Ni verme.

No quiero salir de la cama por las mañanas. Por la noche, como se puede ver a la 1.55 a.m., no puedo aceptar la idea de meterme a dormir. Me he desmoronado.

Me lo han quitado todo. Ya era hora de que me pasara. Si me pongo a hablar en voz baja rompo en agua. He empezado con Documentación informativa. Audiovisulaes lo veo negro. He llegado hasta aqui, dos golpes y puntos.

En cuanto a golpes los que quiero que me den. De golpe, que me destense. Si me apoyo en cualquier sitio me fundo.

La semana pasada vi a Mystery, a Turner y su melena, vi lo que pasó este verano, vi lo que pasó hace más de dos años. En el fondo no curó nada.

Lo amargo sólo se va de la boca, del gusto, pero cuando lo tienes en la cabeza, va y viene, pero no se va, me está volviendo loca. Y es cierto, estos días recuerdo a gente de mi periodo de primaria que no me explico como me acuerdo de sus caras. Sólo me vienen sus caras. Los niños pequeños de párbulos, la niña morena de pelo rizado. Tenía una enfermedad mental, me acuerdo que buscaba que las encargadas del comedor la dieran mimos. Yo con doce años ya veía el dolor de esa dependencia. Pero no me acordaba de nada, creo que nunca la escuché hablar, si la esuché ni me acuerdo. Era una niña, de pelo moreno rizado y corto con problemas mentales, de cinco años, ahora menstruará y no capta sentidos más allá de formas brutas que en su cabeza se tornan etéreas.

Me quedan dos tragos y entonces andaré más perdida.

Todo podría haber sido peor. Todo podría haber sido peor. Todo podría haber sido peor.

Moco está quedándose con batería de niño chulo y zalamero. Me da problemas, pero el hecho de tenerlo es un suspiro, me hubiese dolido mucho más perderlo, si hubo un milagro fue que Moco no se fuese a la mierda.

Mi documentación ha vuelto. Mi bolso.

Mañana a las 12.00 he de ir a la facultad.

No tengo norte. No quiero sentir esto. Tengo miedo.

El otro día viendo "Yo, Cristina F." me di cuenta de que no me gustaba na-da, cuando tenía 14 años era mi película favorita después de "Hola, ¿Estás sola?". Ahora me acojonaría ver "Hola, ¿Estás sola?" y ver que la detesto con tanta fuerza que a Cristina F., aunque digo y escribo que no la pienso ver, es un película demasiado especial como para relacionarla con esta temporada. Por otra parte digo que Cristina F. sigue teniendo una fotografía urbana cojonuda. Berlín a mis ojos es lo que me enseñó Cristina F. y sus viajes en tren y en bus.


Aunque veo que el tema familiar y el de no dormir se me viene encima como un muro de carga, considero que siempre hay alguna gilipollez que me hace "ilusión". Como eso de ver el nuevo videoclip de Stereophonics y ver que es un tema que está bien, que la letra es de esas cercanas que te gustaría llevar escuchando en el bus de vuelta a casa.

Ya me bajaré materia.



Ayer me quedé viendo la tele hasta las tres de la madrugá y vi un programa de un tal Tobías que iba entrevistando erasmus madrileños por diversas ciudades europeas. Ayer tocaba Londres, había una chica que hacía literatura comparada. Tuve el mismo chispazo que cuando escuché este Innocent, me hace ver el punto, la sombra de lo que sé que es bueno, de lo que sé que puedo abordar. Por muchas mierdas que escriba, porque esto es purgatorio, son mis realidades, mis pálpitos, mis golpes.

Me escurro, pero de verdad que creo que es buen tema.

Mi blog wordpress, proyecto de documentación informativa:

http://pitreracle.wordpress.com/

Lo he creado esta misma noche, mientras comentaba cosas con Franco, que está arriba, pasado el Canal de la Mancha, mi primo "el Casanova".

Jenny died, the setting sun with music on. Lo del besuqueo se borra.

jueves, 28 de enero de 2010

Not a lot to break apart.

Y en verdad eso y nada. Siempre y nunca aqui, aqui mismo, en el fondo todo tan de mentira.

Tuve sonograma, sonograma de dos puntos. Chungo, pero podría haber estado peor.

Mónica en clase, el otro día, hace alusión al jovencito Frankenstein "podría ser peor, podría llover". Y en la ficción narrativa (¿?) se pone a llover pero hoy sale el sol y eso me hace pillar el bus para ir a casa y no ser durante una hora y media una subterránea, casi con escamas, sin tiempo de darme más de sí. Me gustan los buses los mediodías de sol, escuchas Temporalmente y lo gozas, aunque todo sea una mierda.

Ayer, miércoles. Me comen el tiempo. Me jode que ella se enfade. A ella le importan nada mis críos, a mi tampoco me importarían si fuese ella. Me jode llamarla y decirla que no. Me jode que me llamen y me digan una hora, que me digan que tienen exámen, que me digan que tienen recuperación, que me hagan sentir indispensable para ellos durante dos horas de su vida. Saben donde estoy, no estoy atada, me debo a ellos por voluntad, quiero dejarlo también porque quiero, una base nueva. El caso es que me voy por las ramas, como siempre, pero me sentó mal llamarla, quiero estar con ella. Sí, porque se va, tal vez. Porque todavía me siento culpable de noséqué y me preocupo. A veces la cogería de la cabeza y me la comería entera. Capta la sintonía sin parecer tonta. Yo me pierdo, ella no.


Me pongo perdida. No puedo más. Hobsbawn va a acabar conmigo. Bueno tanto Hobsbawn como las notas de pie de página, como la mina que se parte, como todo. Nunca me he sentido tan vulnerable como ahora. No creo que sea autodestructiva, solamente trato de cumplir con parte de las espectativas, mi medio está mermado, ayer hubiese pagado porque me pegaran una bofetada, hubiese pagado porque me pitara el oído izquierdo y dormir bien, como una muerta, con el cuerpo y los pies hinchados. Tener todo feo, colgando, arrastrada, una perra, montañas de basura.

Todo podría adoptar formas más sugerentes. No quiero esforzarme, tampoo quiero reservar fuerzas. A veces creo que me voy a romper por dentro, que si hablo a alguien en cualquier momento me voy a derrumbar. Pum, topicazo. Trágatelo.

sábado, 23 de enero de 2010

I wish the tide would take me over.

No quiero estropearlo. Por momentos veo la recta que tengo que seguir para hacer el ritmo mío y de nadie más. Duermo mal, me nudo y no hay muchas más cosas que puedan hacer símil de ello. Símil malo y torpe que me hace sentir una neurótica.

Se tiembla, y cuando se tiembla ya no hay remedio.

Es como encontrarte a alguien que no quieres en el andén, ensimismada tú y no ellos, sus vidas y la tuya realidades aparte, la suya una realidad de mentira por la que no apostaría una mierda.

A veces encuentras el camino, como venía diciendo en el principio, crees que lo encuentras, porque solamente se te pone en mente lo que "sabes que tienes que" hacer y por lo tanto supones "como te tienes que" sentir después. Y eso a fin de cuentas es una mierda de hoja de ruta.

A veces no sé donde me he metido.

Ayer en "Bodegas lo máximo" estuvo bien, todavía está, con eso me conformo. Cuando se tenga que marchar la escribiré de puños y gastaré dinero divertido en sellos. Lo voy a extrañar mucho, el concepto en mi cabeza es muy difícil, pero sé que estará bien. Serán otros cinco meses. Es una base, me ha ayudado. En menos de un mes "plack", otra canción.



Por otra parte hoy como viene siendo, el está rondando un profundo malestar, un dolor que ya nos toca a todos. Hoy he visto a Candelis.ranita, no le gusta nada montarse en el coche, empieza a llorar con todas sus fuerzas y me puso muy nerviosa. Creo que es porque no es consciente de que yo estoy ahí a su lado nerviosa y pensando "cómo será posible que este bicho chille y grite tanto". Me angustiaba mucho que llorase, la mimé, la acariciaba el mofletito derecho y se fue tranquilizando, no sé una gilipollez, pero yo creo que dejó de llorar porque se dio cuenta de que había alguien a su lado, tocándola, yo, su tía, la peor de las tías que le ha podido tocar. Es pequeña y los convencionalismos aqui, en este blog, sobran, pero para mi ha significado algo que dejase de llorar.






No quiero estrpearlo. Me he levantado algo pronto. Se me jodieron los cascos ayer, pero en plan que se me rompieron fatalmente. No sé si tiene remedio pero toda la música que he escuchado hoy ha tenido que ser en el altavoz del ipod o en Luciano (el rodenador. No he estudiado demasiado. Tiempo para perderlo de la manera más tonta. Esta mañana he visto una peli "Les rendez-vous de Paris", me ha gustado, mucho.

Repito que no quiero estropearlo. Esta mañana han sonado sin parar, en especial esta canción. Ella tiene un algo de "noséqué" como la chicadeltippex, aunque aqui la cantante tiene agujeros en las orejas y la chicadeltippex no. Cada vez tengo menos prioridades, foolish.

Es genial. El video, la canción, la canción, la chica, el del margen izquierda, michicadeltippex, michicadeltippex no la cantante. El año pasado en mis clases de Hª del arte con el productor de imágenes siempre me imaginaba yo ahí traspuesta dentro de un cuadro de Caravaggio o Kichner. Con esa incongruencia final no digo nada. Todo termina en intimidad.

viernes, 15 de enero de 2010

Veo que te me pierdes.

Dejo aqui el primer post del 2010. Viernes a las 21.10, expectativas de algo más de 725 páginas.

No comprendo. He vuelto a todo. Siempre vuelvo a todo. No me dejo de preguntar qué coño hago aqui o alli, volviendo, no paro de volver. Me planteo lo venidero y me acojona, porque, bueno, de algun modo veo que la situación me supera en mucho momentos, no tengo mejor cosa que hacer. Lo peor es que tragar todos los sobrantes y recortes que he de tragar día a día me hacen suponer que cuanto más soporto mejor me tiene que ir en un momento determinado. Sí, una filosofía muy mártir, pero a veces supongo que la gente amilanada como yo no se merece nada. En verdad no me merezco nada y con ello digo que la gente como yo tampoco. El dinero me lo han ingresado.

Todo está dentro, está en la última capa de mi piel, yo lo noto, es el temblor que hace que se me ponga (la piel) de gallina. Es el temblor que me endurece o que me hace soltar chistes tontos. En verdad creo que lo hago todo muy bien, en el fondo no he madurado y soy mil patadas de inseguridad, yo lo veo y lo consiento. Tampoco veo que se me faciliten las cosas, tampoco quiero que se me faciliten.

Terminé el año cantando canciones de la República en el salón de mis abuelos, con un triste pedo de Cava o Champaña, tal vez ambos.

No he estudiado en las fiestas, debería haberlo hecho.

No estudio ahora y sin duda, debería.

El año terminó con la voz de Sr. Chinarro, la propia de 1997, con Quiromántico y creo que la he pillado manía. Mucha.

Luego...mis anginas, no me han dejado en paz. Nada, cada vez me dan más problemas.

Tengo que poner en orden mis prioridades. Tengo la sensación de que estoy pringando. Siento que voy a estar equivocada y que el golpe va a ser totalmente merecido.

Y qué más. Bueno la última semana de vacaciones abrí un brick de leche que caducaba el día de mi cumpleaños. Esto es que la leche de ese brick estaría suficientemente agria el día 14 de marzo como para irritar el intestino a toda mi familia el día de mi diecinueve cumpleaños, me parecía diver. Sin saber por qué, en el desayuno de esa mañana me imaginé a todo el mundo de mi casa celebrando mi cumpleaños el domingo 14 de marzo de este año 2010, me imaginé a cada uno tomando el café con esa leche y luego me los imaginé a todos con cólicos y demás molestias la mañana del lunes 15 de marzo de 2010. Gilipollas de mi, más tarde, llegué a la conclusión de que la leche puede estar más o menos consumible el día que caduque, pero seguramente no estaría ya agria para ése mismo día, para el día de mi diecinueve cumpleaños. Día en el que ya Paula estaría por Chile y yo haría unas dos semanas del fin de mi primera evaluación. Cumpleaños de "bajo.fondo.córtame.en.canal".

Ayer, noche de jueves, jueves día número 14, parte de una ternura que tenía muy dentro y muy escondida en mi interior, fue destapada, descorchada y desnudada. La vi en crudo y sentí asco. El mismo asco que sientes cuando te ves en un espejo, el mismo asco que tienes cuando oyes una canción de Joy División utilizada en un anuncio de tv o al final de la noche en un garito de noséquénombre, el mismo asco que te da ver a gente con su literatura por la calle y tu ahí como una pelma, callada y fea, porque eres horrible.
El caso es que esa ternura la vi muy ruda, soez, fatal. Me di cuenta de que he sido una chabacana. Me di cuenta de que no habrá respeto nunca y que aunque crezca o desaparezca siempre se tendrán las mismas formas y el mismo tono hacia mi.

Me callo. Veo la ropa descolocada, una guarra y todo sin empezar. Tampoco me agobio pero no quiero verlo así. No quiero verme con ello, porque es la muestra hacia lo que mi presencia degenera. Mi yo y mi habitación degeneran a esto: