Recuerdo a Natalie, a Roche. Mis vueltas a casa compartiendo mi tiempo con ellas. Ahora estoy aqui, bien o mal sentada.
Ayer les vi. To-das, nunca he vivido un set list tan generacional, bueno alguna se dejaron. Pero hubo tres o cuatro momentos que fueron lo mejor y lo peor. Tocaron en un día 14.
Los viajes de vuelta casa me enferman. Estoy enferma. Odio haber llorado a Mónica. Odio estar en casa y tener la boca tonta, los dientes juntos, la piel irritada. Detesto eso y mil cosas más.
Hoy mi sobrino jugando al fútbol se ha hecho daño (mucho) en la rodilla. Estoy preocupada, esta semana mi sobrina mayor tiene competición en San Sebastián y no la veré, pero es una valiente, sé que hará todo como debe. Mientras tanto, me preocupa demasiado mi sobrino y su rodilla...estar en reposo no le será nada fácil. Mi pequeño Alfonso X. Mi querubín.
Bueno, mañana madrugo. Creo que Sánchez asoma bien, ahora nuestros martes se convierten en jueves. Aunque no sé yo si el sábado pasado se podrá repetir.
El sábado pasado le robaron el teléfono a mi madre en Ikea, para variar. Al volver a casa salí con Belén a tomarnos un algo, Salitos y Mojito fresa. En eso que aparece "misteriosamente" Sarenca con el amoroso. Se nos unen y Sarenca se pide un Morito, yo sigo riéndome del nombre. Belén veía el partido o al menos eso creía, pero llevaba una torrija de nivel 3, nada llamativo, vaya.
La noche da un golpe cuando salimos del garito 1 y nos dirigimos al garito 2. Belén se va a su casa, Sarenca conduce. Sarenca conduce y escuchamos música de Sarenca, llegamos a un descamapado, quinqui descamapado y vamos al garito en cuestión. Una coc.telera de mojito, una caña, baños de color rojo, azul, futbolín, barril como sofá, cigar por aqui por allá...terminamos en un Kebab. Sorprendente lo tarde que cierran los Kebab en mi pueblo y aún más soprprendente mi capacidad diplomática para mantener un hilo conversacional con alguien que me está intentando timar. Dios, qué divertido, adorable mi amigo el moreno, a ver si voy a verle otra vez.
Moló mucho el juego de vuelta a casa en el coche de Amparo (madre de Sarenca), jugamos al adivina qué canción es. Javi la divinó, Sarenca no porque iba conduciendo, que si no te digo que se la sabía, me mondaba. Kortatu a tutiplén.
Llevaba sin salir mucho tiempo, estuvo bien, muy teen. Aunque ahora sigo llena de tropezones, tengo cita el lunes y entrega el martes, la fiesta.
jueves, 15 de abril de 2010
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Eres genial. En serio. Me has enganchado y acabo de leerme un montón de entradas.
ResponderEliminarY no te preocupes por tu sobri, seguro que está bien.
Casualité :)