martes, 23 de junio de 2009

Esto debe ser la vida, eso en lo que he pensado durante tanto tiempo.






VALE, casi una semana. Casi...pero no tiene desperdicio.





El sábado vi a mi tía Raquel, sí la que vive en Londres y es tan rufadora. Bueno me estuvo hablando de sus futuros viajes y en sí estuve con toda la familia, mis tíos, mis abuelos y mi prima Caroline. Por la noche tras la siesta de tres horas que me eché fui a Las Ventas con Sara, a acompañarla a uno de esos certámenes que a ella le gusta y que yo si no hubiese sido porque estaba en un palco, me hubiese ido en metro otra vez a casa.





El domingo fui con Sánchez, Sarenca y Blanca al Día de la Música, desde las 11.00 de la mañana hasta las 22.30 que nos aburrió y cansó un poquitín el folk ensimismado de Lourditas, Y confieso que en el fib no iré a su concierto. Me encantaron Boat Beaaaaam!! Dios rufadoras joder! .


Valoro de verdad, el hecho de que mis compañeras se animasen a unirse al plan sin conocer apenas la mayoría de las canciones y grupos. Vale no conocían a ninguno, Russian Red solamente y Vetusta Morla. Pero bueno. Me encontré con Elisa, amiga de Paula. Me acordé de ella. No sé si a Paula le gustaban Klaus & Kniski. No sé si Paula estaba allí. Tampoco me la imaginaba.




Ayer mi nota de selectividad. En fin aunque vaya a reclamar dos, no puedo estar más satisfecha.


Es genial, si tenemos en cuenta lo mal que estuve y lo mucho que me afectó la situación.







Luego en un día como hoy descuelgas el tlfno y te dicen que has sido una de los ganadores o de las ganadoras del concurso literario de Radio Utopía.





Estoy en el aire el jueves a partir de las 19.00. Freaking out. Me muero de la vergüenza. Me puedo equivocar o la lengua se me puede hacer un nudo. Sería tan genial que todo saliese bien, que no cometiese fallos, que vaya a parecer uan tonta, una nerd, una retared; tal y como suelo parecer. Me gustaría que Paula me escuchara, me ha dicho Adrián que está de viaje. Bueno, en el fondo mejor. Radio utopía es minoritaria.








Puedo estar convencida de que mi vida no va a estar llena de alegrías así. De sorpresas así. Puede que sí, pero sería estúpido refugiarse en que esas sorpresas lleguen. A veces es inevitable y nos imaginamos la vida si fuese bien, si no hubiesemos perdido ciertas partidas de gogos y tazos en los recreos de primaria, si no hubieras copiado en tal examen que te pillaron, si no te hubieses confesado cuando no tenías que hacerlo y lo veías obvio.

El poco entusiasmo es lo peor, la vanidad. No, yo me supero, pero supero lo que se me planta. Me lamento, pero hago de tripas corazón, en momentos como este duele reconocer que así es, la de veces que he ignorado la situación para que me hiciese más fuerte, para no rendirme.





No soy un regalo humano. Mi madre no ha captado así en general la emoción del premio, tiene otra visión, otro carácter, en el fondo le agrada, lo sé. Ella está más preocupada en saber qué carrera voy a hacer. Yo espero que se me pase el plazo, pero me da miedo perder años, tiempo.





Puedo escribirte tanto durante tanto tiempo, que sería estúpido si siguiese.





Esto puede haber sido un logro más. Puede que esté creciendo. Ya no me afecta cada vez que escucho playradioplay! o grupos similares. La que se quedó sin Fischerspooner fui yo, tonta de mi, pero era lo mejor, aunque hubiese tenido las entradas en la mano hasta casi el último momento. Ahora lo pienso y no me duele. Bueno, si no lo pienso mucho. Soy estúpida. A ver cuando viene Sánchez de la playa.




Que no salga mal.






Tengo ganas de volver a leer a Allison J.

Ella también es J. como yo.

Ganas de redescubrir a Steinbeck. De leer a María Salgado.



Reno está está en Nevada.

miércoles, 17 de junio de 2009

Podría ser estar vez, lastimosamente Ficción ha decidido no prsentarse.


Allá voy.


Un sábado de junio cualquiera. De esas semanas de junio que todavía sale reflejado el calendario escolar y todavía, obviamente, hay comuniones.

Juani, madre de cuatro hijos, vivía en un pueblo manchego, pequeño y chismoso, que me niego a nombrar.

Era sábado. Al día siguiente era la comunión de su hija Cecilia, la única hembra y la más pequeña de esos cuatro garrulillos mancheguines que había parido.

Ese sábado sus hijos, también la pequeña, rechoncha e infeliz Cecilia, se habían ido a dar un paseo hasta la casa de sus abuelos que vivían en otro pueblo manchego, pequeño y chismoso situado a unos dos kilómetros del suyo. Momento de la tarde donde Juani, madre y mujer abandonada con varices, chepa y unos kilos de más invertió en una ducha y en una breve pero casi intensa masturbación, la cual la hubiese sentado mejor si en vez de su zanahoria de la semana tuviese ahí encima a su Tomás, camionero que la dejó año atrás por una puta de carretera. Todo queda en la vida de los camioneros manchegos limitado a las putas y a las carreteras. La costumbre da el cambio, eso es lo que le pasó a Tomás. El caso es que la cavidad de Juani se quedó triste, una zanahoria no hace nada, tal vez sólo depierta el hambre, y Juani era mujer de cavidades grandes.
Nada podía faltar en ella al día siguiente. La comunión de su Ceci, pequeña rechoncha y callada. Como los álamos. Como el barro cuando se pisa. Trágica y pequeña, con ilusión por vestir de blanco. A su madre le costó muchas horas de fregoteo en el ayuntamiento y muchas horas de panadería para que su hija pudiese lucir así. Juani no podía mostrar su ambigüedad, su tristeza, su abandono y sus esperanzas en las ganas de vivir. Porque sin duda las tenía, con fé. Tenía tanta fe que cualquier día en sus ratos libres cambiaba la zanahoria por el rosario.
Al menos tenía esperanzas, sabiendo que hoy posibilidad.


Al entrar en la ducha se enjabonó bien, con esa pastilla de Heno de Pravia desgastada y agrietada, octogénica ahí en la bañera. En el instante en el que alzó la cabeza para el aclarado es cuando ¡ZAS! Ahí arriba pegada al techo estaba la araña más gorda, sinuosa y con las patas estrafalariamente más agudizadas que Juani recordaba haber visto nunca. Y eso que la Juani era moza de campo.
El caso es que Juani se acojonó. Le entró una hiperventilación, veía como la arañaja descendía y que por culpa de su voluptosidad no podía ver hasta donde llegada tal recorrido, pensando que la doña tecla (la araña) se engancharía a su rolliza pierna para picarla o lo que es peor, pasear por su piel. Juani presa del pánico más profundo empezó a dar pequeños pasitos en la pequeña bañera, cada vez más acelerados, luego dos vueltas sobre sí para visulizar y situar a la susodicha y al ver que no, que no la veía y que no la vería nunca más aceleradamente levantó la pierna derecha para salir de la bañera. Al estar enrrollada con la manguera de la ducha resbaló.


Un ruido seco.
Plack.
Sin cuello.
Juani se quedó sin cuello. Sin comunión de su Cecilia. Su Cecilia se quedó sin ella y para siempre con la condena de seguir sus mismos pasos.


Juani murió, triste y con cuerpo socarrón. Podrías pensar que era adicta al speed, de ahí que una sencilla y humana pueblerina tuviese tanto miedo de las arañas, aun siendo ella misma de pueblo y pensando que eso tendría que estar superado. Vivir en un pueblo y temer a las arañas es tan rídiculo para tantos como vivir en una ciudad y tener miedo de los semáforos. Hay gente que no sabe qué es un semáforo. Creo que no en La Mancha. Lo importante es que Juani se mató, pero mató a la araña.














Terminado el relato. Hoy cuando he ido a la ducha habia una araña un poco grande en la esquina. La he matado cuando he salido de la ducha, pero porque una vez dentro no tenía ganas de matarla, tampoco se movía mucho no me acojonaba. Lo malo hubiese sido si hubiese empezado a moverse, puede que hubiese despertado el temor en mí. He pensado en la cantidad de gente que teme a las arañas. Y he creado a Juani, que no esperaba la muerte, que quería vivir al menos el día siguiente y de pronto sin avisar su miedo la mata pero ella lo mata también. Una relación perfecta del recíproco " tú me das yo te doy".


Ayer volví a casa. Llovía demasiado. Sin me hubieses gritado más, hubiese roto a llorar, me hubiese derrumbado. No sabes que estoy realmente mal. Hace un año. Mola que tengas coche, está bien.


Galletas y con suerte cerveza.


Hoy voy a cenar son Sánchez y el resto. Jaja esperemos que no sea trágico, al menos llenaré bien el estómago y olvidaré todo, al menos me esforzaré en ello.


Me duele mucho haberme perdido NFG, hubiese dado lo mismo. Tengo unas pesadillas horribles.


No se sabe. Espero.


De verdad que pienso que mi camarada del fib no se merece sufrir tanto. Sé que puede que lo lea. Me da lo mismo. Entré en cólera al ver cómo se las gastan algunas. En fin, da lo mismo. Lo importante es lo que queda. El balance. La alegría. El dolor. Esperemos que vaya bien. Rufadoramente.



Pic: T. Lautrec.

domingo, 14 de junio de 2009

Ya no.


Hoy es domingo. Creo que estoy temerosa. Temerosa, qué palabra, parece que no hablo en serio y que no tengo ni temor, porque temerosa, es una palabra muy a lo "melosa, cariñosa, amorosa". Esto último es estúpido. Pero bueno tengo algo de miedo.


Podría escribir sobre muchas mierdas y contarte lo tan malamente que estoy estando casi todo el día en mi habitación. Aunque ayer salí con Sara, comí una hamburguesa, chiquita pero buena. Estuve recordando Toronto y todo porque le describí cómo eran los mcflury's allí.

El día de ayer era relamente bochornoso, como el de hoy. Odio el calor.

Fui a casa de Sara tras nuestro paseo por La gran manzana remodelada, donde me encontré con Ana Mardomingo y su mamá!!Bueno sí, Ana era una amiguita del cole. Me jodio mazo encontrármela con este careto que me gasto, sobre todo si hacía como 6 años que no la veia. No sé ni cómo nos pudimos reconocer, por la madre claro. Es muy triste. Me ilusionó, aunque en el cole lo pasé muy mal. Da lo mismo, es el hecho de que te digan "cómo has cambiado" y tú ahi, fascinada te limitas a decir "sí, tu también, mucho, estás muy guapa". No digo que em sienta mayor, a parte se iba a comprar una camiseta que tengo yo, pero a ver a lo que em refiero es que a veces ves una peli en la que alguien se encuentra a otro alguien que hacía como mucho muchísimo tiempo que no veía y ayer me pasó a mi, con un intermedio de cinco años. Cinco años, condicionan mucho. Me sentí muy condicionada en verdad, muy triste, más hundida de lo que ya estoy , aunque era algo muy agridulce, en el fondo me gustó, la madre se acordaba de mi. Ana y yo nos intercambiamos los teléfonos. Salí del Pull & Bear y terminó el capítulo.


En casa de Sara vimos una peli a petición mía del grandioso Almodóvar, La mala educación. No es de las má geniales, pero estaba bien solamente por ver cómo reaccionaba Sarenca en las escenas de sexo homosexual. Nunca entenderé ral rubor. A parte en la peli sale la canción de cuore matto, me chifla, me la sé casi entera o gran parte porque es del disco de música italiana que mi madre pone en el coche.


Genial hasta ahí. Volví a casa a la una d ela madrugada, todo Sanse atravesé, se puso a llover dos veces.


Da lo mismo. Me voy por las ramas, pero estás aqui para esto, para que me vaya por las ramas.


El jueves era fiesta. Y encontré el regalito que me hicieron mis abuelos de su último viaje a la playa. Sin duda mis abuelos son rufadores. Los más divertidos y geniales del mundo para mí. Son abuelos que cumplen a la perfección con el perfil de abuelos. Mi abuela es un culo inquieto, mi abuelo lo contrario. Pero da igual, supongo que como nieta no me quejo. Además, me percaté que su último regalo es todo un hito kitsch. Ahí está la pic. Es genial que tus abuelos se acuerden que tienes 18 años y que puedes echarte unas copitas con ellos a la hora de comer. Pero lo mejor es que la botella les inmortalice de tal modo. Desde luego no pararán de sorprenderme. Si mi profesor de lengua lo viese seguro que lo consideraría kitsch. Bueno puede que también lo considerase como algo fatal. Pero para mí tiene gran contenido sentimental que lo hace único.



Terminar con lo que da motivo al título de la entrada de hoy. Estoy mal como ya se sabe pero que no quiero repetirlo más, espero que esto cambie mejor y en poco tiempo. No sé qué puedo esperar. Ese ya no, hace referencia a Los planetas. Escucharles es algo que supera ciertos límites. No sé cuando habrá otro concierto suyo. No idea. Pero no faltaré. Superior es el adjetivo que les califica. Son simples, llanos e intensos con sus riff(s). Ascético tal vez. Da lo mismo, me llegan, Sé que tendré 26 años y que seguiré con la misma emoción hacia ellos. Tengo que nombrarles porque hoy domingo 14 de junio hace cuatro años que compré su disco Pop. Cómo no, un 14 en medio. Tenía 14 años y fue de los mejores veranos dentro de la sencillez que me proponía mi triste discman para escuchar esas pistas una y otra vez, bueno también escuchaba grupos rollo simple plan y sum 41, pero los planetas era lo más pop que escuchabadentro d elo español, también recuerdo La fuga y Kaotiko, S.A., todo eso por carreteras del norte. Sin duda, moriría aqui y ahora. Recordar está mal.

viernes, 12 de junio de 2009

Incólume hoy no, puede que mañana o tampoco.


Para qué incólume?


Es oir esa palabra y me viene un "aah" medio orgásmico y conmovedor a la cabeza. Todo tiene su por qué. Tal vez sean los instrumentos de cuerda. Los bajos tonos. El sol. La temperatura ambiente. Tal vez sea por ti otra vez, tal vez.


Me dan ganas de pasear por los secos campos de Castilla La Mancha con un fusil en la manao como Bernat, hacerme fotos con el pelo largo, liarme la manta a la cabeza hasta tener el pelo largo, largo...rubio? Jaja rubio no, no hace gracia, pero por qué no, cambiarme el nombre. Cambiar el sitio de donde vengo. Cambiar lo conocido, lo dañino, lo malo.


Pero en el fondo de qué serviría. Una mierda. Eso sería. Ya demasiado. No. Me duele mucho.


Mi grupo, Los planetas me hacen llorar más de lo normal, tanto que ya no les escucho.




Digo yo, es que no recuerdo nada parecido. No hay metáfora, ni símil, ni mierda.


Estoy mal. Hoy no he comido. Ayer igual, dormida hasta las 16.





Tal vez tenga razón Sara y necesite "un hombre". Surrealista. Me creía una filántropa. Una fascinada de las relaciones, de las historias entre personas, la literatura que en todo ello hay o había. Ya no.




Mi madre es genial. Mi madre me quiere, ya que se va a morir cuando le diga que no pienso hacer una carrera, aunque terminaré haciendo cualquier mierda. Da lo mismo. Está acojonada. Sabe que no debe agobiar, pero a veces no lo ve o intenta saber los por qués de todo. No tengo por qués. Tengo uno, UNO. Y ni le encuentro.




Los ahs, puta mierda. Ni leer me cura.


Ni la música. J.





Ahora ya, me voy a la cama (22.22 en Federico, mi reloj) para levantarme mañana a qué hora? A las 15? Qué genial, estoy más en horizontal que en vertical. Tal vez llega el día en el que llega un algo. Un algo como un conejo. Como un botellón hasta las 5 h. Una Sánchez, que la tengo desesperada.


Un algo. Mis S's y mi B.


miércoles, 10 de junio de 2009

Y. l.q.q.q.m.s.b.e.l.v.



Podría escribir muchas cosas. Podría confesar otras tantas. La verdad, no tengo ánimo. He llegado a mi casa alas 00.21 y son las 00.40. Hoy terminé selectividad y en mi examen de arte me ha salido Murillo y su jodido pajarito, es bueno no es malo, de pequeña me gustaba mucho´el pajarito de Murillo. Aunque no deja de ser barroco y odioso, aunque no me ha salido fatal, no ha salido bien. Lo peor es que tengo que canalizar mi pena por algún sitio y aunque esté relativamente satisfecha con mis exámenes de selectividad (no lo estoy completamente porque no sé resultados) no puedo hacer otra cosa que no sea despotricar sobre algo.





Supongo que tengo mis motivos. Ya no me enamoro. He perdido muchas esperanzas.








Por partes.





Acabo de llegar a casa. Esta mañana a las 12.00 del mediodía estaba bebiendo, bien. En selectividad he tenido a CId, antiguo y agradable compañero de la e.s.o. sentado delante mío luego a Pepe, otro agradable y conmovedor compañero de e.s.o. sentado a mi lado. Mi compañía durante selectividad ha sido genial. De hecho si hubiese ido mejor preparada hubiese sido mucho más feliz. Me preocupaban otros temas. Estoy pasando unos momentos duros, pero al ver conductas ajenas supongo que no importa.



Me he ido a casa pronto. No sé el por qué. No quería pasármelo bien. No podía. Estaba sola. Rodeada de gente. Cali de Sara, mucha mora y poco vino, aburre. Tampoco me gusta el cali, a fin de cuentas. La alegría de Cid ha sido mucho mejor, pero sólo me ha tenido en órbita unos diez minutos.

Pillé la renfe, el tren prácticamente vacío. La movida se cocía en Cantoblanco Universidad, no dirección S.S. Reyes. Escuché "Aeropuerto" de Los Planetas. Hacía sol, el tren se movía. Había sombras en mis brazos. Había movimiento. Estaba J cantando, mis ganas de llorar, mi hermana, los lazos de sangre, las amistades, el atenea...todo quedaba atrás. Era un auténtico tren vital. Ya no importa, como dice J.

Al llegar a casa, he dormido. Hasta tarde y no he ido a trabajar.

Al despertarme he subido la persiana. Y he visto de nuevo lo que vi en el tren. Sola, llorando pero de verdad feliz. Como 1996, como si yo ya hubiese sido joven. Me siento joven. Triste. Pero con caminos.


Al rato (de despertar, ducharme, llorar con mi hermano y que me consuele a lo 1996, como nadie sabe hacerlo) me ha llamado Sara y ha venido a mi casa al ver que no paraba de llorar. Seguidamente después de cenar y ver Full Monty (jajaja) hemos ido al anfi...con la juventud del Atenea! Ahí me he bebido unas latas de cerveza y he ido en paz a casa.





Si tenemos en cuenta que no hace ni 20 minutos que yo estaba empinando el codo, puede que no me tomes en serio. Tampoco es que sea algo que espero. El caso es que he vuelto sola a casa. He cogido el camino largo. Pensando que no habría gente por los bancos, si había. Da igual, no ha sido por la gente si no por la luz de las farolas al pasar a mi calle. En mi calle las farolas guardan una distancia mucho mayor entre unas y otras a diferencia de otras calles. Es genial ir en momentos como estos sin luz. Andar, sin música, sin gente, con brisa, ebria y casi a oscuras. He pensado mucho. A pesar del pedo que puedo tener ahora mismo y que me esfuerzo en no manifestar, comento que creo que he cerrado una etapa, que también me siento como un inicio y un final. He sido un final catastrófico y soy un inicio algo esperanzado, con ganas suficientes como para no dejarme influenciar en demasía por el resto.Como lleva siendo.





No. Me duele mucho. Lo estoy pasando mal. Supongo que todo termina, no me lo esperaba así. tampoco sus temas tan insustanciales.





Da lo mismo. Me esperan muchas cosas. Puede que ya no tenga temas guays e interesantes que me despeguen de esta mierda. Pero puedo liarme la manta a la cabeza y salir a vivir en la mierda. Por que la mierda sin duda alguna, no es tan jodidamente espantosa cuando te hacen tanto daño. Además, me agrada sentirme como siento cuando veo que la gente valora mis pequeñeces.





Hoy repito que he terminado selectividad. La autónoma pintada y coloreada, es rufadora. Las alquimias caseras de Sara, no son tan jodidamente rufadoras. Tengo ganas de llorar.





Voy a escuchar...algo o me meto en la cama ya.





Yo lo que quiero que me salga bien es la vida.

sábado, 6 de junio de 2009

Programme


Puede que no sea el momento.


Son las 16.22 y aquí estoy tecleando casi sin ton ni son.


En cuatro días esto habrá terminado. Puede ser fácil o difícil. Puedo ir bien o mal. Puedo estar preparada o no.


No entiendo las "no ganas" de afrontar los hechos.


En verdad escogí la opción equivocada, había A, B y R, pillé la R, porque me gusta el sonido R, porque me gustan muchas de las palabras que tienen la R y que significan R en los cromosomas de sus particulitas mágicas y sintácticas. En un idioma, en dos o en tres.


Me gusta la R en japonés, tímida y cerrada, como un susurro del paladar.


Eliminé todo lo que creo que la R me condicionaba. Marché al no(r)te y ahí pensé en ser yo, viva o no viva. Como soy. No más, pero tal vez que se pudiese mejorar.


No busco nada a estas alturas. Me limito a lo que me dan, pero en unos días va a cambiar.


Me jode la conducta. Pero ya casi que podría darme igual. Porque no me he podido esforzar más.


Y ya llega el momento, que pase. En el fondo, no sé, me pasa algo muy extraño en el fondo. Quiero viajar y lo voy a hacer, será purgatorio, una cura a destiempo, pero curativa.


Un golpe de algo que no es madurez. Seguiré, sin duda. Ni un perdón, no, nunca lo quise. Ni un recuerdo, parece que tampoco. En mi sí que quedan, pero no los voy a olvidar, suponen momentos geniales.


He visto marchar muchos trenes pero ninguno era el mío. Eso lo sé, porque una vez vivida la aventura equivocada es más difícil volver atrás. Tengo el pálpito de que todavía queda, pero cuando no quede nada será mi impulso por vivir la aventura equivocada. Lo sé. De los fallos también salen genialidades. Yo fui un fallo, según algunos ahora soy casi un cimiento. Y voy a montar los míos. Dentro de poco, pero poco a poco.


Escucharé a mi granadino, Pearl Jam y el shimmer and sine de Harper, seguiré con mis californianos y mi nublado de Seattle.
No voy a aparender a conducir.



jueves, 4 de junio de 2009

Bobalicona tu?


No y si, si y no, no a medias o un si sin empezar. En realidad hoy ha sido uno de esos días en los que tenía ganas de que llegase la noche para escribirte. Escribirte mucho, esbirte medio bien y medio mal, hacer un 50% de todo y luego irme con el modernismo, de nuevo, hasta que el suño dice: Gelita...a dormir.

Ahora llega el momento y no sé qué escribirte.

Puntos álgidos. El jueves que viene esto habrá terminado y yo todavía no estoy del todo inquieta. Sólo un poco y me acojona estar solamente un poco. Los planetas, the cure e incluso red hot de nuevo, es extraño, pero joder, me acuerdo de muchas cosas escuchando the zephyr song, es acojonante. Casi curativa y casi como un martirio.

Otro punto álgido es que voy al FIB '09...estará genial, he de convencerme, porque es genial. Me quedo sin ver a Placebo y a the gaslight anthem, sin ver Bilbao sola, Bilbao me encanta y me adora a la par. Creo que voy al fib porque tengo un presentimiento, tampoco es que vaya con alguien seguramente todavía.
Me voy a comprar un conejo y dudo entre si llamarle Witiza o Lucio Vero o Heródoto...mi madre me matará cuando em vea con el conejo, dudo que lo haga al final. Quiero un cambio. Un pendiente? Porque bah, no te voy a agobiar con más. Creo que no tengo constancia de lo arrastrada que soy o que puedo llegar a ser sin darme cuenta. Lo peor es que lo hago queriendo y sin saberlo. Porque no me sale querer ser altiva, aun menos cuando bebo, pero es porque no me doy cuenta.


Tengo un recuerdo vacilante del camarero, de mi dedo señalando hasta donde debía llegar el vodka. Es extraño. Me siento como una curva dentro de uan gráfica sin más evolución que la que le dan los datos.


Yo me monto en los datos.


Ultimamente estoy un poco anárquica por dentro. Tengo ganas de crear. De enseñar al exterior que soy capaz. Capaz de mucho y de poco, pero capaz. Sé que tengo cosas dentro, cosas fantásticas, aunque no las puedo compartir. De momento. Está bien sentir ese cambio? No es positivo, porque no siento una liberación, si no que siento como que voy dando golpes, que me muevo a trompicones. A ver, la utopía y la anarquía...la anarquía es el rastro pero yo soy dentro de mí lo que la anarquía es para ella misma dentro de sí. Esto es, si bueno, no quiero decir quee stoy hecha una mierda. Estoy hecha un lío.


Estoy aquí expectante como un pobre Pipá de Clarín a punto de ser quemado. Escuchando toxicosmos, en mi habitación, sin dar vueltas. Sola.


Da igual. Quiero centrarme en el futuro. Porque no tengo la sensación de ser tan pasiva. Y no, no me vale la coña. Porque yo soy simple pero activa. Una jodida filántropa que llega el momento de sincerarse y se sincera. Pero por qué?


No es un tema que supere mi nivel de madurez, es un tema que me parece que ya me deja demasiado por los suelos sin tener la mas mínima intención de tener una aceptación de nada.



Y con el monotema 2, es muy doloroso no tener a alguien a quien contarle todo y estar ahi llorando en intermedios y escuchando canciones. Queiro irme con mi modernismo ya. Quiero que historia de arte reviva, porque me revive.


Porque veo que mi 9 en arte...a comparación de lo que voy a hacer en la autónoma va a ser algo que parecerá más que regalado.


Y la cuerda ha saltado ya, el ojo por poco también.