martes, 29 de junio de 2010

Sobre Viriatos con secretos y color naranja nuclear.




Hay cientos de formas mejores para empezar un post como el de hoy, desgraciadamente hoy tiraré de neuronas.

Nunca un examen de Documentación pudo presentar el comienzo de cuatro días más prometedores que los que he pasado allí, en Z.

Z es romántica, románica, modernista, pequeña pero que te hace andar y por ello, sus mezclas son las mejores. Ay, no sé, una invitación que hace que me entren ganas de comerme a Upeland de una sentada.

En Z se ha quedado mi primer paquito chocolatero y mi primer partido televisado (con interferencias además). Se queda una casa de paredes blancas y altas, palmeritas, pan de molde de larga duración y mi aberración por las croquetas y mi nuevo buen gusto por la salsa ali-oli.

Las limas, las carreras, las botas llenas de vino, las gafas "fashion modern pero que no superan mis Gagerías de gafas", los chupitos de novata con mi almeriense más querida y mi memorión de monólogos más valorada (Upe hija, esto eres tú).

"Angels come here" mola, las hogueras son rufa-rufadoras y el contenido de nuestro carrito es más que adorable y sí, Tori también es adorable, Lovely Tori.

Mi cristo nazareno, mis cortinas y ese patio al que te asomabas sin saber si el día se presentaba nublado o no, eran superiores. Esa F en la puerta de la cocina, nuestra N balear y su aterrizaje en la esquina del Fast Foot. Globos y botellas.

Salamanca, encapotada y más de lo que yo pensaba. El jardín del más guapo y la más dulce. Hablar de sueños y el efecto de los medicamentos. Croquetas de mentira y libros de escolares chinos. Dormir en el coche apoyada en mi María de Almería con un jarrón con flores, ésa es nuestra Mari, la greatest y la most beautiful.

Luego se nos presenta el pueblo de Up, el pueblo de verdad. Un Stradivarius (faciebat más año) sin cuerdad pero que nos dejó con la boca como perolas. Maquillaje de un siglo atrás, libros, libros, libros, gatos, libros, libros, fotos de Upe con siete años y bronceada, libros, flan casera, libros, libros y una casa (no) museo que te deja freaking out.

Luego el susto de matriculación, ir corriendo a pillar billetes de bus y que rompa toda una tormenta estival. Estival que no (f)estivalera. Al final hubo desfile, agua, agua, agua, agua, minis, agua, agua, bocatería, agua, flquillos separados a causa del agua, agua, agua y menos mal que la plaza del pueblo es porticada. Luego hubo...a ver, ya. Monólogo sevillano 1.3, saltos en la cama para hacer reir a mi cristo nazareno, vodka negro del tirón-rón y María y Upe dascinadas. A mi sí que me fascinan. A continuación como última noche hubo cinco culos la mar de feos, novateo, novateo, limas de diseño y chupitos matadores pero a lo que se pilla el guto digan lo que digan. Esa misma noche la pachanga de la plaza fue mejor sin continuos viajes a México y nos encandilaron con las mejores reminiscencias rateras y adolescentes. Esa noche, ya en la cama, sentía los paseos de Upe al servicio, mi Up, mi amorosa zamorana.

Cuatro noches con remasterizaciones musicales eternas, "Love shot, shot", "Lady, hear me tonight, as we dance by the moonlight, can't you see u'r my daylight", "Sí señor, corona de cristales, tú y yo a la fiesta, toooda la noche, bailando, bailando", "vicio, vicio..", "la mano que tienes extendida...", puf, mucho y ah, of course, Gaga en un local, el local donde por primera vez en toda mi vida escuché mi canción de búsquedas y llanteo inconsolable "Todas la secuencias han llegado a su conclusión...el tiempo no puede esperar".

Algo supremo aunque me quedé sin gozar del helado, anyway me he llenado de otras formas, chupiteo sin absenteo, mezclas a horas puntas. Zamora tiene el tamaño y pulso perfecto. Noventero todo entero.

Bus de vuelta, tormenta y todo el viaje sin catar ventanilla.

Canción del viaje, sonó con esos cafés en la estación.

domingo, 13 de junio de 2010

/ Puta mierda no saber qué es (L).

Lo oigo y lo veo, no para de llover. Goterones como los del viernes noche.

El viernes noche moló frente a mi facultad, beber y escuchar druman, comer patatas, hacer chistes y llevar las gafas de sol puestas.

Moló llegar donde vivo y encontrar a Sánchez y a Sara con antojo alcohólico. Síndrome alcohólico fetal. Fuimos a nuestro útero preferido, a nuestro útero cool y ahí fermentamos durante dos horas dos cockteleras de algo llamado Masterplan que nos machacó.

Ahora comento eso de tener una edad y recordar lo que hacías con otra. Supongo que hay muchas cosas que superan a la noche del viernes, nos faltaba Belu, a la que extraño horrores. El caso es que cuando estuve sola en la barra que Sara se fue a potar y Sánchez con ella, osea que me pierdo, estando sola en la barra, como iba contando, recuerdo que hablé con el camarero algo sobre Interpol. Mis malos recuerdos asociados a la voz de Paul líder de Interpol. Recuerdo los dos jóvenes, sus cigarrillos y su invitación.

Recuerdo regalarles lo que quedaba de la cocktelera número dos y salir fuera. Al salir fuera encontré a Sara en el suelo, echando la rava maravilla y a Sánchez sentada apoyada en un coche bebiendo gotas de lluvia. A casa de la de verde. La de verde es una santa. Algún día comercializaré camisetas.

Era de madrugada, llovía, Sara rebozada en su propia mierda y yo con una cogorza que ya llevaba de tiempo atrás. Llovía muy fuerte como está lloviendo ahora.

El caso es que luego salieron los chicos y me ayudaron con Sara. En un húmedo paseo de casi dos horas, logramos llegar al portal de mi casa. Se quedaron a dormir las dos, mis sobrinos estaban dormidos en la habitación de al lado.

Sara se desnudó, se puso un pijama y se quedó dormida como los romanos.

Sánchez es primorosa y Sara hoy nos sorprende preguntando qué coño significa (L).

Es superior y yo estoy algo perdida. Mañana temo el viaje y el paseo. Me encantaría ser Joanna Newsom y tocar el arpa. Tocar el arpa ahora mismo que llueve con más fuerza.

Me encantaría verla perdida, tragándose el cuchillo, tragándose sus bailes. Odio agosto y mis imposibilidades.

No sé, hoy ha salido en el aleatorio de itunes antes de comer y me ha hecho muy feliz. Me acuerdo de cosas, de mi pelo largo, de Toronto, de cuando escuché enterito por primera vez "Let go" con quince años, de mi primer fib, Nada Surf fue mi primer concierto en mi primer y (no) único fib, me acuerdo no sé, me acuerdo de muchas cosas y sonrío a medias.

domingo, 6 de junio de 2010

Estraregia cero.

Veo que al éter le gusta Wenders y yo muero por Sam Shepard.

Me encuentro en la parte de atrás de la camioneta comiendo queso de la vache qui rit. Me encanta el espacio, las nebulosas y hacer teorías de palabras cortas sobre qué será del Sol o qué será de Venus o qué será de Plutón si de verdad cae en el olvido. Plutón me da pena. Yo soy muy Plutón y Plutón es semejante a Paris, el Paris de Texas. Son semejantes por eso de su problemática a la hora de aparecer en los mapas o en los libros. Por eso de su problemática de resultar agradables a la gente.

Soy un niño rubio abandonado, con sábanas de Star Wars y con una madre rubia oxigenada con un coche de color rojo. Estoy perdido y cuando me atraganto otra vez, me quedo en la cama cinco o quince minutos más hasta que termino quedándome dormido otra vez.

Yo sé a que le huelen las manos y sé que esas manos ya no son cosa mía, supongo que mejor.

Dum Dum Girls es algo genial. Ayer estuvo bien que se viniera Sánchez, estuvo bien saber que venía la policía por detrás antes de que empezara a cantar por la ranura del buzón de aquella puerta. Estuvo bien.



jueves, 3 de junio de 2010

Overwhelming.





Es genial pensar que he ganado la guerra contra los mataderos en un sólo día. He estado bien puteada, pero me lo he tragado y creo que no lo he hecho tan mal.

Es el primer post del mes de junio. Hace un año estaba escuchando The Clash.


Es como imaginarme las veces que he dejado mi olor entre ésas sábanas. Me dan pena las sábanas, me las imagino en la lavadora, sé que ya han estado en la lavadora y sé que yo me he extinguido, mi olor. Me he extinguido y yo he cambiado hoy mis sábanas.


Ando despistada supongo. Descubro cosas nuevas y me gustan, me hacen gracia. Odio madrugar y no quiero un mañana como el de mañana, viernes después de puente.

Me apetecen colores y una amiga que no tenga tanta obsesión con las piscinas municipales, una amiga que le guste mi farranda, una amiga como Romy o como la chica del tippex, que han resultado ser muy parecidas.

Esto es contraproducente. Me doblo como una Electrocute. Ouh, overwhelming!/