miércoles, 10 de junio de 2009

Y. l.q.q.q.m.s.b.e.l.v.



Podría escribir muchas cosas. Podría confesar otras tantas. La verdad, no tengo ánimo. He llegado a mi casa alas 00.21 y son las 00.40. Hoy terminé selectividad y en mi examen de arte me ha salido Murillo y su jodido pajarito, es bueno no es malo, de pequeña me gustaba mucho´el pajarito de Murillo. Aunque no deja de ser barroco y odioso, aunque no me ha salido fatal, no ha salido bien. Lo peor es que tengo que canalizar mi pena por algún sitio y aunque esté relativamente satisfecha con mis exámenes de selectividad (no lo estoy completamente porque no sé resultados) no puedo hacer otra cosa que no sea despotricar sobre algo.





Supongo que tengo mis motivos. Ya no me enamoro. He perdido muchas esperanzas.








Por partes.





Acabo de llegar a casa. Esta mañana a las 12.00 del mediodía estaba bebiendo, bien. En selectividad he tenido a CId, antiguo y agradable compañero de la e.s.o. sentado delante mío luego a Pepe, otro agradable y conmovedor compañero de e.s.o. sentado a mi lado. Mi compañía durante selectividad ha sido genial. De hecho si hubiese ido mejor preparada hubiese sido mucho más feliz. Me preocupaban otros temas. Estoy pasando unos momentos duros, pero al ver conductas ajenas supongo que no importa.



Me he ido a casa pronto. No sé el por qué. No quería pasármelo bien. No podía. Estaba sola. Rodeada de gente. Cali de Sara, mucha mora y poco vino, aburre. Tampoco me gusta el cali, a fin de cuentas. La alegría de Cid ha sido mucho mejor, pero sólo me ha tenido en órbita unos diez minutos.

Pillé la renfe, el tren prácticamente vacío. La movida se cocía en Cantoblanco Universidad, no dirección S.S. Reyes. Escuché "Aeropuerto" de Los Planetas. Hacía sol, el tren se movía. Había sombras en mis brazos. Había movimiento. Estaba J cantando, mis ganas de llorar, mi hermana, los lazos de sangre, las amistades, el atenea...todo quedaba atrás. Era un auténtico tren vital. Ya no importa, como dice J.

Al llegar a casa, he dormido. Hasta tarde y no he ido a trabajar.

Al despertarme he subido la persiana. Y he visto de nuevo lo que vi en el tren. Sola, llorando pero de verdad feliz. Como 1996, como si yo ya hubiese sido joven. Me siento joven. Triste. Pero con caminos.


Al rato (de despertar, ducharme, llorar con mi hermano y que me consuele a lo 1996, como nadie sabe hacerlo) me ha llamado Sara y ha venido a mi casa al ver que no paraba de llorar. Seguidamente después de cenar y ver Full Monty (jajaja) hemos ido al anfi...con la juventud del Atenea! Ahí me he bebido unas latas de cerveza y he ido en paz a casa.





Si tenemos en cuenta que no hace ni 20 minutos que yo estaba empinando el codo, puede que no me tomes en serio. Tampoco es que sea algo que espero. El caso es que he vuelto sola a casa. He cogido el camino largo. Pensando que no habría gente por los bancos, si había. Da igual, no ha sido por la gente si no por la luz de las farolas al pasar a mi calle. En mi calle las farolas guardan una distancia mucho mayor entre unas y otras a diferencia de otras calles. Es genial ir en momentos como estos sin luz. Andar, sin música, sin gente, con brisa, ebria y casi a oscuras. He pensado mucho. A pesar del pedo que puedo tener ahora mismo y que me esfuerzo en no manifestar, comento que creo que he cerrado una etapa, que también me siento como un inicio y un final. He sido un final catastrófico y soy un inicio algo esperanzado, con ganas suficientes como para no dejarme influenciar en demasía por el resto.Como lleva siendo.





No. Me duele mucho. Lo estoy pasando mal. Supongo que todo termina, no me lo esperaba así. tampoco sus temas tan insustanciales.





Da lo mismo. Me esperan muchas cosas. Puede que ya no tenga temas guays e interesantes que me despeguen de esta mierda. Pero puedo liarme la manta a la cabeza y salir a vivir en la mierda. Por que la mierda sin duda alguna, no es tan jodidamente espantosa cuando te hacen tanto daño. Además, me agrada sentirme como siento cuando veo que la gente valora mis pequeñeces.





Hoy repito que he terminado selectividad. La autónoma pintada y coloreada, es rufadora. Las alquimias caseras de Sara, no son tan jodidamente rufadoras. Tengo ganas de llorar.





Voy a escuchar...algo o me meto en la cama ya.





Yo lo que quiero que me salga bien es la vida.

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