
Para qué incólume?
Es oir esa palabra y me viene un "aah" medio orgásmico y conmovedor a la cabeza. Todo tiene su por qué. Tal vez sean los instrumentos de cuerda. Los bajos tonos. El sol. La temperatura ambiente. Tal vez sea por ti otra vez, tal vez.
Me dan ganas de pasear por los secos campos de Castilla La Mancha con un fusil en la manao como Bernat, hacerme fotos con el pelo largo, liarme la manta a la cabeza hasta tener el pelo largo, largo...rubio? Jaja rubio no, no hace gracia, pero por qué no, cambiarme el nombre. Cambiar el sitio de donde vengo. Cambiar lo conocido, lo dañino, lo malo.
Pero en el fondo de qué serviría. Una mierda. Eso sería. Ya demasiado. No. Me duele mucho.
Mi grupo, Los planetas me hacen llorar más de lo normal, tanto que ya no les escucho.
Digo yo, es que no recuerdo nada parecido. No hay metáfora, ni símil, ni mierda.
Estoy mal. Hoy no he comido. Ayer igual, dormida hasta las 16.
Tal vez tenga razón Sara y necesite "un hombre". Surrealista. Me creía una filántropa. Una fascinada de las relaciones, de las historias entre personas, la literatura que en todo ello hay o había. Ya no.
Mi madre es genial. Mi madre me quiere, ya que se va a morir cuando le diga que no pienso hacer una carrera, aunque terminaré haciendo cualquier mierda. Da lo mismo. Está acojonada. Sabe que no debe agobiar, pero a veces no lo ve o intenta saber los por qués de todo. No tengo por qués. Tengo uno, UNO. Y ni le encuentro.
Los ahs, puta mierda. Ni leer me cura.
Ni la música. J.
Ahora ya, me voy a la cama (22.22 en Federico, mi reloj) para levantarme mañana a qué hora? A las 15? Qué genial, estoy más en horizontal que en vertical. Tal vez llega el día en el que llega un algo. Un algo como un conejo. Como un botellón hasta las 5 h. Una Sánchez, que la tengo desesperada.
Un algo. Mis S's y mi B.
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