domingo, 25 de abril de 2010

Cerrado.




Intento dormirme antes, metiéndome en la cama pronto.

La sábana no da más de sí y no me siento capaz de girar el cuerpo una vez más.

No aguanto y me tomo un algo,

diciendo que si algo tiene de bueno Fausto

es la facilidad para encenderle y apagarle, a cualquier hora

y con cualquiera que sea el tropezón en la garganta.



Domingo, entregas y desgana. Mañana a las seis en pie. Me duelen los ojos y

las piernas. Tengo que acelerar con el blog de prácticas. Mañana me pongo.

jueves, 15 de abril de 2010

N. Merchant.

Recuerdo a Natalie, a Roche. Mis vueltas a casa compartiendo mi tiempo con ellas. Ahora estoy aqui, bien o mal sentada.

Ayer les vi. To-das, nunca he vivido un set list tan generacional, bueno alguna se dejaron. Pero hubo tres o cuatro momentos que fueron lo mejor y lo peor. Tocaron en un día 14.


Los viajes de vuelta casa me enferman. Estoy enferma. Odio haber llorado a Mónica. Odio estar en casa y tener la boca tonta, los dientes juntos, la piel irritada. Detesto eso y mil cosas más.

Hoy mi sobrino jugando al fútbol se ha hecho daño (mucho) en la rodilla. Estoy preocupada, esta semana mi sobrina mayor tiene competición en San Sebastián y no la veré, pero es una valiente, sé que hará todo como debe. Mientras tanto, me preocupa demasiado mi sobrino y su rodilla...estar en reposo no le será nada fácil. Mi pequeño Alfonso X. Mi querubín.

Bueno, mañana madrugo. Creo que Sánchez asoma bien, ahora nuestros martes se convierten en jueves. Aunque no sé yo si el sábado pasado se podrá repetir.

El sábado pasado le robaron el teléfono a mi madre en Ikea, para variar. Al volver a casa salí con Belén a tomarnos un algo, Salitos y Mojito fresa. En eso que aparece "misteriosamente" Sarenca con el amoroso. Se nos unen y Sarenca se pide un Morito, yo sigo riéndome del nombre. Belén veía el partido o al menos eso creía, pero llevaba una torrija de nivel 3, nada llamativo, vaya.
La noche da un golpe cuando salimos del garito 1 y nos dirigimos al garito 2. Belén se va a su casa, Sarenca conduce. Sarenca conduce y escuchamos música de Sarenca, llegamos a un descamapado, quinqui descamapado y vamos al garito en cuestión. Una coc.telera de mojito, una caña, baños de color rojo, azul, futbolín, barril como sofá, cigar por aqui por allá...terminamos en un Kebab. Sorprendente lo tarde que cierran los Kebab en mi pueblo y aún más soprprendente mi capacidad diplomática para mantener un hilo conversacional con alguien que me está intentando timar. Dios, qué divertido, adorable mi amigo el moreno, a ver si voy a verle otra vez.

Moló mucho el juego de vuelta a casa en el coche de Amparo (madre de Sarenca), jugamos al adivina qué canción es. Javi la divinó, Sarenca no porque iba conduciendo, que si no te digo que se la sabía, me mondaba. Kortatu a tutiplén.

Llevaba sin salir mucho tiempo, estuvo bien, muy teen. Aunque ahora sigo llena de tropezones, tengo cita el lunes y entrega el martes, la fiesta.

domingo, 4 de abril de 2010

Es lo que tiene (y deja de tener) el ruso.

Y en cierto modo es lo mismo que tiene el noruego, el árabe, el chino y el portugués. Y qué hacemos, nada. No importa.

Ves que tiene razón tu madre cuando dice que el salón necesita un golpe de pintura porque las esquinas ya empiezan a oscurecerse del blanco al sepia.

Todo necesita un clareo. Daría lo que fuera por no volver a madrugar el martes. Ni el miércoles, ni el jueves, ni el viernes.

Pongo la calefacción, envuelvo las torrijas que sobran, hago empanadillas y me doy cuenta de que los sobres de hojaldre son un gran invento. He cambiado mi gusto relojero. Ayer cené con mi hermano. Odio el periódico, casi no he hecho nada y estoy más aburrida que la princesa de Darío.

Con un poco de suerte y si a mi ingeniera favprita le ha bajado la fiebre, hoy hacemos una de mojitos.fresa, adorables mojitos, llenos de tinte sólo para nosotras. Porque no se puede olvidar que el mojito.fresa no aparecer en la carta. Echo de menos también nuestras noches de Salitos o daiquiris. Tengo mil cosas en la cabeza y cada una es más estúpida que la anterior. Todo porque creo que la he vuelto a cagar, porque estoy perdida. No sé, ya no es miedo lo que tengo, simplemente veo que no tengo ganas. Quiero llamar y que me llame, pero las pautas que le he dado a seguir va a hacer que la mitad del juego sea imposible y que la otra mitad, que recae en mí, se vea frustrada como un aborto canino.

Más o menos o menos más. Pero estoy en la mierda, en la mugre como diría Julien.
Tengo que mentalizarme de que no puedo permitirme cagarla más veces. Ya no hay red que me soporte, que me una o que me separe. Tengo que dar el giro y esperar lo que tenga que esperar, pero antes de dar el giro tengo que llegar hasta el siete y cuando lo pase, me marcho. Donde sea, como si me voy a la azotea, me lo suda. Pero me marcho.

Y dejo de pensar en columnas que no me gustan, en encuentros sin coordenada y en quebraderos que me dicen que me he equivocado, que me conduzco mal. A veces tengo la sensación de ser un niño en el Amazonas o en el Gobi, un niño que se ha enseñado a sí, un crío que se guía por golpes de intuición, por números o nombres. Un crío estúpido que usa los cuchillos de forma diestra y no zurda, un crío que se santifica como los ortodoxos, que le encanta ver Barrabás y perder el tiempo en la Biblioteca Municipal dando vueltas.

Hoy me he dado cuenta de lo genial que era esta canción y del muchísimo tiempo que he estado sin escucharla. Esta mañana la he redescubierto en el tablón de una compañera de clase. Es tan grande que me quedo sin palabras. Es un halago el entenderla según su parecer. Es una sonrisa para mi que ella la haya captado en algún momento, sin importar cual fuere, anterior a esta mañana, a estos días. Días en los que ya digo, estoy abandonada.

Sé que los clásicos siempre quedan, sé que a ellos les tiene que gustar Matisse. Sé que me pierde. Son el momento y tampoco es que yo haga mucho por mi. Me ha emocionado mucho, es genial para el rincón horizontal.




Escribir a estas horas de la tarde no me cansa, me siento muy matinal y son casi las cinco de la tarde. Yo sigo pensando que es la canción. Al periódico right now y ahí no hay canción que me cure.

martes, 30 de marzo de 2010

"Eres una sola"/ ¡Buh!

Hoy he perdido la cuenta de los céntimos que hay en mi cartera. No es nada bueno, porque veo que la cartera está hinchada de esferas cúpricas, y ya aventuro que lo digo mal. Pero bien, llevaba tiempo sin pasarme, he tenido tiempo de sobra. Estoy bastante mermada. No quiero hacer la reseña. Me han colgado el teléfono dos veces.

Cuando alguien me dice que le voy a matar a disgustos me desmorono. Me desmorono y me siento una lunática porque creo que el disgusto soy yo, yo misma por dentro, que apesto a disgusto y es algo que pienso desde que tenía siete u ocho años. Siempre que alguien esté decepcionado sé que va a estar decepcionado conmigo, sé que doy razones. Sé que lo odio y sé que me atraganta durante días enteros. Me duele y no duermo.

De todos modos hoy veo que el disgusto me lo he dado yo, al igual que lo hice dos años atrás, este verano, este septiembre, este octubre, este 2010 y hoy. Cada vez tengo menos soporte y veo que me voy, que lo dejo todo.

Cuando yo en mayo no me veía convencida no me equivocaba. Nunca he extrañado tanto el color salmón.

Me jode, más que nada, porque siempre pensé que las cosas feas y yo hacíamos juego. Me jode también por otros motivos, pero no tengo ganas de empezar a meter "sinsentidos". Completamente perdida. Ya no quiero, ni me sale agradar a nadie más.

Y no tengo ni puta idea de para dónde tirar.



Hay un 14, Claudio es un nombre genial, seguro que su madre era de letras, seguro.

viernes, 19 de marzo de 2010

Javla Lebb!

He conseguido el itunes o.9. Tengo descolocados todos los discos de la rockdelux. Me está mirando Morrisey, no sé qué he hecho para no enterarme.

Me quedé sin Dolores. Instintivamente fui a ver a Eleanor. La fiesta, vaya.

Los 19 bien. Ya no soy creativa ni poniendo nombres.

A partir de hoy las entradas de este blog serán escritas en Fausto.

Fausto es un arma que no sé manejar y como decía Pablo a Ángela en Deprisa, deprisa, "las armas las carga el diablo". Dios, me siento súper Paco Martínez Soria con estos instrumentos, pero es muy bonito.

Las remasterizaciones nunca fueron buenas y no sé yo si la estoy cagando de lo lindo. Belén, la profesora que tenía de Documentación Informativa este año se fugó a México a principios de febrero. Se fugó tanto que parece que no va a volver, que lo deja todo por Ciudad Juarez, por Distrito Federal, por los gases, los mariachis, por Guadalajra, Monterrey, los ponchos, las paletas de Chili...y algo más. Pero dentro de su fugacidad ha decidido colgar las notas del parcial de febrero en el Campus en el día de hoy.

Nada más terminar ese exámen fui a ver a Paula antes de su viaje. Ha sido una nota buena la que he sacado.

No sé. Hoy he comido pollo, en casa de mis abuelos. Mi abuela me ha dado unos libros para aprender alemám. Ya ves, como para aprender alemán a estas alturas. Lo cirílico me llama, el alemán... bueno.

No aguanto las tonterías de la melenas.

Pero bueno, bien, mañana saldré a dar una vuelta. Puede que no. No paro de escuchar Blur, no paro de pasar música de Luciano a Fausto.

Con algo de suerte las cosas salen bien. Con un golpecito aleatorio más, por minúsculo que sea, las cosas se pueden joder. Pero me agarro a la opción A, eso de con algo de suerte.

En el aleatorio del itunes hará como media hora salían Los campesinos y los campesinos me recuerdan a las anginas que tuve en las navidades del 2007 al 2008. Tener anginas estando de vacaciones en esos momentos, era rufador.

Tengo un problemón con lo de dejar al personal a medio hacer. Pero problemón, ayer me reía mucho, esta mañana me dolía el cuerpo entero. Ayer me quemé y no me he dado cuenta hasta esta tarde-noche al volver de casa de mis abuelos. He hablado por teléfono con mi tía Raquel, sí la de Londres. He prometido escribirla emails, mandarle recomendaciones y fotos concretas. Ella en dos semanas se va a Goa. Súper. Pero como ella dice, "Sobrina, que todo llega". No, no llega nada.

Experience me encantan. Estoy un poco perdida, pero me hace mucha gracia eso de los geles, pensaba que eso se limitaba a determinado tipo de relaciones. A determinado y concreto tipo de relaciones.

Justine y Damon se querían. Seguro que eran muy profundos. Puta mierda.



Aqui los fallos no son aleatorios, si pasan, pasan por algo. Y ayer el metro de la linea 6 era un metro número 14 y a veces, veo a alguien leyendo Kerouac.

Esto no es nada serio y me da que se está poniendo muy de moda.

miércoles, 10 de marzo de 2010

La tecla f5 tiene una media luna recuadrada.

Sé que tengo en la cabeza cosas geniales. Alicia en el país de las maravillas, de pequeña me encantaba.

Fui el domingo al cine con Moni a ver I'm not there, menos mal que fui con ella, menos mal. Es genial, todo lo que sabe y lo poco que le gusta que blasfeme, sus formas de regañarme.

Ver I'm not there me recordó mucho a cuando vi Control en la habitación de Sánchez. Explicándole cada canción, metiéndome con Debbie. Ian era un fuera de serie, aunque reconozco que la mayoría de las veces que escucho el love will tear us apart en cualquier garito, me pongo mala. Es un temazo, pero para mi está enlazado a movidas varias, movidas que una no quiere recordar en ningún garito, por muy pletórica o bebida que esté.

Ahora, me da a mi que me quedo sin Dolores. Sigo sin entrada. Y tengo el libro este que solamente me está siriviendo para decir "Te odio Millán, te odio".



El otro día, sábado, en mi casa me jodieron viva. Llevaba pensando en Nixon desde el mismo martes que me compré la Rockdelux de marzo y vi que tocaba el sábado. Pero se me truncó entero, me metí en la cama sin cenar y el domingo tenía ganas de ver algo doloroso, algo como documentales depredadores. No importa, sonaba Groenlandia. Mientras que suene Groenlandia lo que duele parece doler menos, acompaña el berrinche.



El lunes me puse a ver Kika y ya no me hace gracia Rosi de Palma haciendo de bollera de pueblo manchego. Pero bueno perdí dos horas de mi vida en volverla a ver.

Hoy en metrodemadridvuela, casi vuelvo a tener otro disgusto.

No debería llegar mayo nunca. Estoy muy en la mierda. No veo el momento. Tengo que cortar dos cables. Dos y para siempre.

Aguantarla y oirla hablar está siendo en los últimos días como estar sufriendo los primeros efectos desencadenantes de una sobredosis de barbitúricos.

La pierna izquierda tiembla. Damon es lo que toda mujer blanda al tacto como yo quiere.

lunes, 1 de marzo de 2010

Hoy marzo. Hoy un cumpleaños.

Neatstitch. Hoy hace un año que de una tarde de disgusto nació mi North Junction y yo me recreé bajo ese pseudonombre de neatstitch.

Sí que veo el cambio. Todo ha cambiado y mucho. No creo que ni la mitad de las cosas hayan seguido su curso. Al menos el curso que yo pensaba que tenían que seguir. No me duele, ni me jode, a pesar de que las consecuencias han sido en gran parte nefastas. Pero digamos eso de c'est la vie.

Lo peor es recordar el nudo de garganta que tenía tal día como hoy hace un año, aproximadamente a esta misma hora. Domingo uno de marzo del 2009 por la noche. Noche que me acosté sin cenar. Recuerdo perfectamente que fui al a Tirso de Molina, al rastro, esa mañana con Sánchez, Sara y su novio, Javi. Sánchez y yo nos compramos una palmera de chocolate y volvimos solas a casa antes de la hora de comer. Sara y Javi se quedaron por el centro, porque Javi pillaba el bus de vuelta a Valladolid esa misma tarde.
La mañana de ese uno de marzo moló. El sábado anterior nos fuimos al Anfi, con la juventud del Atenea, a beber sangría y contar lo bueno, lo malo y lo peor de nuestro 2º de bachillerato. Pero sigo contando...la mañana de ese uno de marzo moló, la tarde me dejó rota, partida, desperdigada en cuatro trozos. Y uno de esos trozos quiso meterse en blogspot.com y crear esto. Esto que hoy cumple un año. Todo ha pasado muy despacio, muy rápido.

No se puede decir que haya mejorado nada. Sigo buscando o bueno, puede que haya dejado de buscar y no me haya dado ni cuenta. Tengo lo que quería y lo que no.

Cada vez hay menos cosas rufadoras. Y dentro de poco llegan los diecinueve con sus canciones lánguidas.No pienso hacer countdown como se me ocurrió hacer el año pasado para mis dieciocho.

Mi North Junction está sin dientes pero hoy empieza marzo. Hoy ha habido test de actualidad. Hoy he vuelto a casa en metro con Tere. No sé qué debería hacer. Hoy a la profe le sangraban las manos. Yo no sabía lo de las buenas medidas sísmicas. De verdad que no. Hoy no empiezo nada nuevo y sé que hoy dormiré mal. He dejado el puré en el plato. Me he comido demasiadas mini palmeritas de chocolate por la tarde. Tengo mi entrada para Muse, mi compañera Alix o Julien*, me la ha traído hoy ha clase. Quiero verles de verdad que quiero y algo em dice que va a ser rufadora aunque queden tres meses y algo más.


Hoy no ha parado de sonar esto:



Nothing ever, ever goes my way.

No prometo que vaya a ser el último de Placebo este mes. Pero es una putada que no me deje poner el video bueno de esta canción que tiene monopolizado los putos de EMI records.