Va a hacer dos meses de una ruptura importante. Una lazada que se deshace y tampoco es que me importe demasiado a día de hoy, siempre he tenido que ceder y consentir lo que quería, ya no. Era alguien importante, pero si no podía ponerse en mi lugar, tampoco merecería tan alta estima. Ya está, en los últimos meses no es la primera persona que pierdo, es como un cromo descatalogado. Como ese cromo que creías que existía, ese que nunca encontrabas, ese por el que enloquecías y luego, resulta que está pasado de moda, que no es ni de los clásicos, que no merece ni la pena.
Ahora lo del viajecito va a ser curioso. En el fondo quiero ir, aunque sea el pueblo-país-régimen que ella quería. ¡Bah! A ver como lo planteo en el curro, desde luego me tendrían que despedir, no merezco ni la mitad.
Truenos y lluvia. No para de llover. Pedro San Martín se ha ido, ha desaparecido. Rockdelux me ha dado más penas que alegrías a lo largo de este 2011.
No estoy en calma.
lunes, 6 de junio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario