viernes, 1 de mayo de 2009

Y puede que termine teniendo razón.


Hoy es un viernes de puente. Hoy es un día igual de estúpido que todos los que llevo viviendo. No hay nada que despierte en mí las ganas de vivir. Mi North junction tal vez, pero incluso mi north junction parece estúpida e insignificante en días como hoy.

Soy estúpida, soy estúpida, soy estúpida, soy estúpida, soy estúpida, soy estúpida, soy estúpida, soy estúpida, soy estúpida, soy estúpida, soy estúpida, soy estúpida y soy una auténtica basura.


Tal vez debería calmarme por dentro. El gato se lo ha comido todo. De esas 100 páginas entrará una o dos. Nunca me ha gustado el riesgo. De verdad que quiero ahogarme. Un, dos, tres. Un, dos, tres. Un, dos, tres. Nada.


Es el verde. Me centra, me centro y la mano en el mentón tiene significado. Y los ojos vacíos también. Y sigo la línea.
Es el verde que le está tragando su calma para dejarla impune, ida, dormida, a rayas.
El pálpito que supuso para mí este cuadro cuando lo puso Baraibar en Hª del arte hará una semana, me despertó algo. Pálpitos seguidos. Pálpito Kirchner. Tal vez hª del arte? La universidad no. No quiero ni pensarla.



Me esfumo, fushshsh.


Como Marcela, ser pintada así por Kirchner. Ser lánguida y parecer ida, así para la eternidad, quedar inmortalizada con ese vestido.



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