
Han pasado días varios. Aunque todo se puede reducir a que esta situación me recuerda vagamente a un momento de mi "casi no infancia" cuando tendría 7 u 8 años.
Sucedía que a mi me encantaba la película de los 101 dálmatas. Tenía puzzles, de esos pinta y colorea, láminas, peluches e incluso un reloj. El caso es que un día cuando yo volvía del colegio a la clínica de mi madre, ahí estaba para merendar conmigo uno de esos antiguos amigos de mi madre o de mi padre, que iba a hacerse una limpieza y ya de paso pues se quedaba un rato tomando un café. Bueno, me regaló la película, los 101 dálmatas, fue todo un sorpresón y un regalón a mis ojos, que hizo de aquel extraño un hombre rufador, todavía me acuerdo de su bigote pero no de su nombre.
Da lo mismo, lo negativo fue que hacía mucho tiempo que no sabía nada de mi padre y esa misma tarde apareció, con la película de los 101 dálmatas para mí.
Por qué?
Porque cada día veo que tengo el jodido gen Jiménez en mis entrañas, no lo puedo estripar. Cada día veo cómo hago las cosas mal, creyendo que las hago de la forma más correcta posible. Hasta hace unas semanas, solamente me pasaba en superficialidades casi sin sentido, pero ahora creo que no.
Esto es una jodida partícula en suspense. Me duele tanto. No por mí, que también. Por lo ajeno.
El viernes creo que desvinculé un lazo familiar por completo. Mis costillas están bien, el lado derecho amoratado, pero la nariz sangra cuando le viene en gana y recuerdo el special needs de Placebo, mi sobrina llorando. Yo, una gilipollas.
Para celebrar mi estado, mi noche, salí con gente que me hago creer que son formidables.
Pero qué? Solamente bebes, rompe a llover y te quedas quieta bajo la tormenta, bajo las farolas llenas de luz amarillenta que parecen asesinar la retina. Te quedas ahí en mitad de ese pueblo del norte de Madrid que tanto detestas, mientras llueve y ya llevas más de un litro de sangría en tu cuerpo, todo porque creo que me purificaba pero me repetía, en el fondo solamente estuve ahi boca arriba hasta que el resto empezó a llamarme.
Al llegar a casa bebida y mojada, me acordé de esa persona que supongo que está perdida, sé que a esa persona le hubiese encantado verme bebida y boca arriba en medio de la tormenta viendo la faroladelcristalroto, con esa persona no hubiese tenido que fingir ninguna gracia ni cara de felicidad, porque hubiese sido la correcta o la casi exacta. Podría haberle contado todo lo que había pasado, se hubiese puesto a mirar la farola.
Cada vez que lo pienso sé que tendría que haber sido con esa persona y no con toda esa trole. Porque en esos momentos no quería reirme, a ella le hubiese contado todo y me hubiese dicho lo que necesitaba oir. Tal vez no la verdad, pero sí su verdadera opinión sobre el tema.
Da igual. Me queda por aguantar.
Quiero irme de aqui. Ya.
Centrarme.
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