Puede ser más detestable que escuchar un techno-house-latino-erótico en un tienda de rebajas. Al menos te tragas la carcajada al pasar las perchas, siempre por educación, porque hay que ser educada e ir bien aderezada.
Nos encontramos con un problema de varias ramas: un póster que se cae, un hermano que vuelve, una potra salvaje en la cocina y todo esto, teniendo que releer revistas y teniendo que hacer prácticas que quedan a un lado.
Ahora una alfombra roja, un quiste existencial, un vacío e inapetencia. Dolor de pecho, de cuerpo y ganas de cargar con más y más cajas. Me gustan las cajas. Me hacían gracia esos calcetines a rayas.
Hay selva, pelos por la cara y serpientes, serpientes de sueños ajenos que se antojan propios. Sánchez corporation una vez más.
Quiero correr, no parar, correr, consumirme.
Bueno, esto se puede considerar como Cuando una se pierde (Vol. II).
domingo, 13 de febrero de 2011
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