
El título es demasiado estúpido como para explicar cualquiera de mis motivos. Decir que mañana hará dos semanas que no ando por aqui y que tengo cierto sentido de culpabilidad, no por abandonar esto (que también, pero en un porcentaje mucho menor) si no por...por porque sí.
Decir que las fiestas de Sanse estuvieron, etílicamente bien, estupefacientemente suspensas y...entretenidillas en sí, gracias a Belén que está siendo como la más constante de la temporada. Dejar caer también que Sánchez volvió del pueblo, sincermanete, muy apaletada y afectada por su romance con el menor, la eché de menos y ambas gozamos de los martes locos del Telepizza este martes pasado.
Trabajo en la papelería de mi primera jefa, Celes, la madre de Felipe y Gonzalo, aunque ahora ella y su hermano Eduardo, son "jefes de verdá" y trabajo en plan de ayudante, cobro prensa, material, hago paquetes, quito el polvo a los libros, coloco y decoloco, subo y bajo escaleras, "pi-pi" de la máquina, más agilidad en cálculo mental, más abierta a la gente, preferencia ya impuesta a mis ojos con las niñas pequeñas del barrio y un largo etc. Lo malo: madrugar y librar solamente algunos domingos.
El myspace me trae pro la calle de la amrgura y le eliminaré de un día a otro.
Estoy mal y me hundo, me estoy hundiendo a mi misma, estoy harta. Puede que a las 2 de la noche no sea hora para pensar en estas cosas. Me sacrifico sin esperar nada a cambio, sólo con la esperanza de que esto cambie y de que el ácido sea cada semana más ácido y que el dolor sea tan punzante que acorche cada resquicio de mi sensibilidad corporal.
Cuando estoy trabajando y escucho lo nuevo de Shakira me pongo a hacer ritmos con los nudillos en el mostrador.
Cuando vuelvo a casa y a mi madre le da por decir "Nos hemos distanciado, ni te conozco" eso da pie a una conversación que me lleva a la conclusión de que a sus ojos soy tan callada y tan lánguida en casa y le hablo tan poco que si nos hemos distanciado es porque según ella ya no me puede entender. Me da pena porque sufre, pero no hay nada que contar, no soy un problema, yo soy una solución para quien me estime mínimamente, me entrego entera, a ella no, no me entrego, ni puedo, ni quiero. Ella tampoco podría percibirlo.
Soy muy estúpida y no voy a conducir nunca, ya verás. Quiero ver a Max y dejar la vida universitaria que me espera, abandonarla a plena entrada. No quiero ni probrarla, ni verla, ni madrugarla. Quiero verle, ¿escaparme? Who knows, tal vez debería, es un hombre. Aunque Max, es un chico a parte.
Ahora mismo me encerraba y me daba una de Plath. Lo que faltaba. Eh, y escribo algo, pero me dan los golpes de "chance" en el trabajo y lo escribo en papelitos que luego meto en la cartera y tengo una cartera de mierda y llena de ilegibles papeles.
Y lo que más me jode, es tener ese jodido nº de afiliación social.
Escucho Expérience. Geniales, lo que me entra y me templa el cuerpo. Francés, sin más y sin parar. La canción del guitarreo también es constante y ya la he pillado. Ah, y que me quiero escapar de la universidad, que no quiero ni verla, quiero hablar de verdad, ser intérprete, tocar la armónica, como Max, que no sé si sabe.
Decir que las fiestas de Sanse estuvieron, etílicamente bien, estupefacientemente suspensas y...entretenidillas en sí, gracias a Belén que está siendo como la más constante de la temporada. Dejar caer también que Sánchez volvió del pueblo, sincermanete, muy apaletada y afectada por su romance con el menor, la eché de menos y ambas gozamos de los martes locos del Telepizza este martes pasado.
Trabajo en la papelería de mi primera jefa, Celes, la madre de Felipe y Gonzalo, aunque ahora ella y su hermano Eduardo, son "jefes de verdá" y trabajo en plan de ayudante, cobro prensa, material, hago paquetes, quito el polvo a los libros, coloco y decoloco, subo y bajo escaleras, "pi-pi" de la máquina, más agilidad en cálculo mental, más abierta a la gente, preferencia ya impuesta a mis ojos con las niñas pequeñas del barrio y un largo etc. Lo malo: madrugar y librar solamente algunos domingos.
El myspace me trae pro la calle de la amrgura y le eliminaré de un día a otro.
Estoy mal y me hundo, me estoy hundiendo a mi misma, estoy harta. Puede que a las 2 de la noche no sea hora para pensar en estas cosas. Me sacrifico sin esperar nada a cambio, sólo con la esperanza de que esto cambie y de que el ácido sea cada semana más ácido y que el dolor sea tan punzante que acorche cada resquicio de mi sensibilidad corporal.
Cuando estoy trabajando y escucho lo nuevo de Shakira me pongo a hacer ritmos con los nudillos en el mostrador.
Cuando vuelvo a casa y a mi madre le da por decir "Nos hemos distanciado, ni te conozco" eso da pie a una conversación que me lleva a la conclusión de que a sus ojos soy tan callada y tan lánguida en casa y le hablo tan poco que si nos hemos distanciado es porque según ella ya no me puede entender. Me da pena porque sufre, pero no hay nada que contar, no soy un problema, yo soy una solución para quien me estime mínimamente, me entrego entera, a ella no, no me entrego, ni puedo, ni quiero. Ella tampoco podría percibirlo.
Soy muy estúpida y no voy a conducir nunca, ya verás. Quiero ver a Max y dejar la vida universitaria que me espera, abandonarla a plena entrada. No quiero ni probrarla, ni verla, ni madrugarla. Quiero verle, ¿escaparme? Who knows, tal vez debería, es un hombre. Aunque Max, es un chico a parte.
Ahora mismo me encerraba y me daba una de Plath. Lo que faltaba. Eh, y escribo algo, pero me dan los golpes de "chance" en el trabajo y lo escribo en papelitos que luego meto en la cartera y tengo una cartera de mierda y llena de ilegibles papeles.
Y lo que más me jode, es tener ese jodido nº de afiliación social.
Escucho Expérience. Geniales, lo que me entra y me templa el cuerpo. Francés, sin más y sin parar. La canción del guitarreo también es constante y ya la he pillado. Ah, y que me quiero escapar de la universidad, que no quiero ni verla, quiero hablar de verdad, ser intérprete, tocar la armónica, como Max, que no sé si sabe.
La canción del guitarreo de Bel:
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