domingo, 30 de agosto de 2009

Batería insuficiente (o casi casi nula)

Volví el jueves del pueblo. En los días que llevo en Sanse se han sucedido grandes momentos, en especial dos grandes noches, sin embargo (ahahaha) no he tenido las ganas suficientes como para redactar brevemente mi estancia de tres semanas y pico en La Rioja. Ahora voy a empezar, aun sin esmero.


La primera semana estuvieron mis sobrinos. Mi camiseta de los Planetaaas, encontrada. Excursiones al monte. Bici, bici, bici, bici y más bici. Mi Titín el pobre me chafó los cambios pero yo que soy una chica de letras pero con un poco de suerte y mundo, lo arreglé sin problema. Busqué una pandilla de niñas a mi sobrina. Leí a C. Kurtz (puag) cuando me puse a leer los premios que le dieron, mis sienes temblaban pensando en cómo pude perder dos mañanas y un principio de tarde leyendo el taquito de esa mujer. Luego fue el cumpleaños de mi madre y vinieron mi hermano y Elena con Candelita dentro, cada día más bella y embarazada, las adoro. Mi primer cubata con mi hermano y mi madre, noche del 15 de Agosto.








Segunda semana. Mis sobrinos no estuvieron. Mi madre y yo nos dedicamos a hacer limpia general de casa, armarios, el alto y también hicimos algo de conserva (judías verdes). Paseaba todas las tardes con Margari, nuestra vecina, y comentábamos cosas como la variabilidad del clima y cómo lo lleva notando más de 20 años debido a su lesión de la rodilla. Te daban ganas de partirte de risa porque se lo tomaba como si tuviese super poderes.





Tercera y última semana. Mis sobrinos vuelven al pueblo. Susana, sobrina de Margari, me presenta a una joven llamada Tania, de 19 años, original de San Sebastian pero que, arrastrada por sus padres y sus ansias de cambio de aires, se encontró de la noche a la mañana viviendo en una casita en mi pueblo. Lleva dos años viviendo en Tirgo y estudia enfermería. Le gusta Kaótiko, eso es positivo. Con ella fui a las fiestas de Angunciana, donde bailamos mucho e hicimos el cafre otro tanto. Ah! Le gustan mis cartas de familias del mundo, flipante el cachondeo.




Luego en esa misma semana cenamos en casa de tío Chuchi, mi prefe, tomamos vinito, zurra, bacon con pimientos y de postre tía Carmen me hace torrijas. Estuvo rufador volver a ver al tío y a la tía, me quieren mucho. El tío me preguntó que si a mi amiga le había sabido bien el zurracapote, entonces caí en que no le di las botellas a Paula, debería dárselas, aunque es un poco de chiste.




Bueno también vi a los primos Joseba, Elena, Marina, Aitor y Anne. Fascinados con mi elección de hacer periodismo, srprendidos por mi cambio de actitud y forma de estar, comentan que ahora a parte de ser una niña con la que poder hablar me he convertido en una joven con la que se puede estar y salir hasta de farranda, increíble los halagos familiares que me he llevado este verano, verano a todo esto que es en el que probablemnte peor lo he pasado interiormente, pero bah, y me proponen de nuevo otro viaje relámpago a Bilbao, pero no puede ser por el tiempo.


En definitiva han sido unas semanas de no-tranquilidad pero de comer muy rico y bien. Beber más y mejor y...darse cuenta que una ya no tiene una mierda de creatividad y que ahora le da por el teatro. Así es, he escrito una obra de teatro. A ver, es corta y muy mierda, pero oye me ha dado mucho juego. Sufro por las rectificaciones que no estoy sabiendo hacer a la hora de autovalorarme, pero da igual. Lo único "malo" es que Mamá me ha necesitado mucho, no aguanto más la situación que le están haciendo tragar.

Con todo esto decir que ya he contado todo. A ver, he escuchado mucha música pero destacar que el Sr. Chinarro ha estado casi todos los días retumbando y que Pj Harvey ha vuelto a despuntar. Radiohead, mucho y muy bueno también.

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