Ayer volví del Sur con mi madre y su mejor amiga, he estado el fin de semana completo. El viernes nada más terminamos mi madre y yo de trabajar. Hoy por la mañana he vuelto a dar las clases matinales y veraniegas con mi alumnita pizpireta y predilectamente habladora, Begoñita. Clases en las que traducimos canciones o fragmentos de mis libros en inglés que me regala de vez en cuando mi tía Raquel y diálogos de los libros de inglés que tenía mi hermano Carlos en 1989.
Ha estado bien. Los naranjos, la brisa, las carreteras por la tarde, por la noche. Sí, me gustan esas ciudades llenas de extranjeros colorados, sofocados, familiares o canallas, en sí felices, satisfechos. Esas pequeñas ciudades de turismo, con grandes edificios de pisos con nombres mitológicos, naúticos, con colores pasados de moda y de años, huelen a pasado, a épocas en las que importaba más el hecho de ser hortera con importancia y cómo no morir en el intento. Sí, son ciudades tontas, calurosas, pero mixtas, coloridas y con una humedad especial. Me gusta. Escuchas Los planetas y Lori Meyers. Prefiero los bollitos.
Me he comprado un vestido morado. En verdad era una camisa de hombre, una camisa playera. Pero demasiado gay para un hombre que no sepa de colores y cortes (que yo sí que no sé). El caso es que preferí tomarme la rebaja o la oportunidad para mí y sonreir mucho más pensando que he liberado a un hombre de poder llegar aparecer un chulo canalla de playa con sandalias feas y rotas, sin duda esa camisa se merecía mejo fin. Tiene unos botones así como de madera algo especiales, eso hace la camisa algo como más "de playa", algo artesanal, algo descuidado sin más, pero sí algo interesante.
Después de describir mis tres días recuerdo que el jueves abrí el msn, que hace mucho que no lo abro y me encontré un e.mail de Vicente (no mi padre, mi profesor de Lengua y Literatura de este curso). La locura cuando dice que me escuchó! Sí, pensaba que tenía una cena con el resto de profes, pero bah no me habré enterado bien, es genial, ahora pienso que le podría haber pasado el link para que me corrigiese algunas pautas que me gasto aqui, anyway creo que debería haberle contestado, le contestaré. Me alegró mucho. Ahora las fiestas de Chueca, me he acordado vagamente de él. Pero el motivo de mi simpatía es cuando me recomendó la saga de F. Mallo!!!!! Dios, el año pasado antes de irme al fib y atacar a H. Miller leí Nocilla Experience y me pareció geniaaaaaaal, es como (en fin si digo lo que pienso es como que ya no me voy a atrever a pasarle este link ni de coña, pero yo soy muy fiel a mi misma) el caso es que pensaba que era un tipo entretenido, especialín, un freak de Lost como Rodrigo que me trataba de explicar lo del oso polar sin éxito (tampoco es que yo necesitase una explicación), sí de verdad un tipo que me recordaba mucho a Rodrigo, joder sí, en fin todo el mundo sabe lo que significó Rodrigo con el que veía películas como el club de la lucha en su habitación y que me hacía chistes de números para que yo nunca los llegase a pillar. Vicente era un poco así a mis ojos, un Rodrigo más joven pero profe de lengua, con la ventaja de que nunca hablaría de matemáticas o quebrados. Con la ventaja de que un día va y me sorprende con que le gusta Agustín(cín).
Mallo es tan Keret pero rollo nacional. En fin, Nocilla Experience me recordaba a cuando tenía 14 años, el madrid de 2005, tan lleno, preocupado, con viajes diarios como compañía en el coche de mi padre por sus negocios todavía hoy sin reconocer o recordar, sí me acuerda los atardeceres de mayo viendo anochecer en el coche las ruinas del Windsor, creo que era sin f al final. No sé, es genial. Las autopistas. El perfil de mi padre, el no rencor, las calles. Avenida de América. El edificio de las rosquillas. Bueno el caso, que sí, que compraré Carne de píxel con mi tarjeta regalo conseguida por mi obra casi prima "En la azotea".
Me compré un muñeco en la playa. Adorable, su nombre le va al pelo.
La noche es tan rara que ya estoy como no quería estar. Ahora en el aletorio de itunes suena All I need de Radiohead y recuerdo el sueño del tatuaje de la carpa koi y me siento estúpida.
Estoy cansada. Prefiero los bollitos, una vez más y no en el aletorio del itunes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario