lunes, 2 de marzo de 2009

"Ti-Jean, ha honrado la vida"

En francés estamos leyendo le petit prince, bueno es una lectura auditiva, es relajante, en algunos puntos cuando estás enterándote bien emociona un poco. Lo importante no es eso, a ver, es una cinta de hace muchos años, tal vez una cinta con el libro grabado e interpretado de la década de los ochenta mínimo y es encantador el sonido de la cinta, tan rudimental, tan suavemente entrecortado, tan estático...me gustaría tener grabaciones así pero en mi casa no tengo walk man ni radio con cassette, lo que me ha hecho caer en la cuenta de cómo pasa el tiempo, da igual, no importa, es triste de todos modos.

En un día como hoy todavía sigo sin parar de pensar y creo que dentro de mí está creciendo una congestión que me tendrá en cama al menos 2 días. Espero impaciente a que llegue algo bueno, algo mínimamente positivo. Me gustaría verme en el espejo y pensar cosas agradables, tener pintas desaliñadas completamente y parecer un personaje de Kerouac, sentirme al margen de todo y de todos y así no tener esperanzas en lo que me pueda aportar el resto, en lo que me pueda decir cualquier persona, en lo que me pueda hacer o en lo que pueda repercutir en mí un cambio drástico de actitud en cualquier persona. Esa persona que tal vez, bueno tal vez no, esa persona sinceramente hace tiempo yo la creía genial, una de las cosas más geniales que había surgido en mi vida, así tan vulnerable, tan providencial...que me hizo pensar que la vida de adolescente no es tan nula y estúpida por ese tipo de regalos humanos, porque sinceramente si en algún momento de mi vida tuve valor para pensar que la amistad es de lo más importante fue cuando con el tiempo me di cuenta de que esa persona merodeaba cerca y se iba convirtiendo en una constante poquito a poco, día tras día. Puede que que esa persona haya sido mi única esperanza y me haya decepcionado de golpe, como una patada en la boca, como una sucesión de patadas, de golpes, de rechazos...que con el tiempo han ido adquiriendo intensidad. Me entristece, no creo que alguien como yo se merezca esto.

Lo de las patadas y golpes es meramente metafórico, pero quiero una respuesta a mi por qué. Por qué "esto" que está en mí desde hace más de dos años surgió de una jodida coincidencia y se va por otra igual de retorcida que la primera.

Este puede ser un cuadernillo de viaje que solamente lee aquel al que llamo dios fraternalmente y que ejerce de dios cuando le paso el link esporádicamente.

Kerouac es más Dios que tú, ya sabes, pero a este paso te vas hacer la voz sin sonido del otro lado del mundo que más sustancia pueda tener.

Quiero ver tantas cosas que me da pena verme en tal situación, me doy pena y al menos durante un tiempo va a ser inevitable, jodidamente inevitable.

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